Viernes, 1 de junio de 2007
Registro Hemeroteca

en

POLÍTICA

Politica
Sebastián renuncia a recoger el acta de concejal y agrava la crisis del PSOE
Afirma que no quiere ser «obstáculo» en la renovación del socialismo madrileño
Sebastián renuncia a recoger el acta de concejal y agrava  la crisis del PSOE
SOLEDAD. Miguel Sebastián sólo estuvo acompañado de militantes de segunda fila. / CHEMA BARROSO
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

La apuesta personal de José Luis Rodríguez Zapatero para la alcaldía de Madrid, Miguel Sebastián, renunció a su acta de concejal antes de tomar posesión y agravó la crisis del PSOE por los resultados electorales en Madrid. Desde la dirección federal y el Partido Socialista de Madrid se redoblaron los llamamientos a la calma, pero nadie oculta la gravedad de la crisis en una de las principales federaciones socialistas, con el agravante de que la comunidad es el mayor semillero de votos del PP.

Siete meses y seis días ha durado la efímera carrera política de Sebastián, ex responsable de la oficina económica de la Presidencia del Gobierno y hombre de la más estrecha confianza de Zapatero. El ex candidato a la alcaldía se comprometió la noche de la derrota electoral a «trabajar y trabajar» por Madrid, pero la avalancha de críticas internas recibidas ha hecho que su compromiso se diluyera en cuatro días. En una comparecencia de tres minutos, sin preguntas, en la sede federal del PSOE y acompañado, en una palmaria muestra de soledad política, de dos dirigentes de segunda fila, Sebastián anunció su renuncia a la concejalía porque es la hora de «asumir responsabilidades» y «no hay excusas, ni justificaciones, ni disculpas» para continuar tras el descalabro electoral.

Concretó Sebastián que abandona la política y regresa a la docencia en la Universidad Complutense. Justificó el paso dado porque no quiere ser «un obstáculo» para la «rápida» y «profunda renovación» que necesita, en su opinión, el PSOE de Madrid, que acumula 12 años en la oposición del Gobierno autonómico y 18 en igual tesitura en el ayuntamiento de la capital.

La noticia, pese a ser esperada, motivó un profundo revuelo en las filas socialistas. Los concejales electos de este partido, entre ellos el miembro de la ejecutiva federal Pedro Zerolo, mostraron su malestar por enterarse gracias a los medios de comunicación. Pero la marcha de Sebastián, al margen de su impacto mediático, puso de manifiesto la profundidad de la crisis del socialismo madrileño. Su secretario general, Rafael Simancas, está en funciones, ha renunciado a ser candidato de nuevo y su dimisión se materializará tras las generales de 2008. El grupo municipal en el consistorio quedó descabezado y sin dirigentes de renombre para guiar el timón opositor.

Una apuesta de Zapatero

Las consecuencias, sin embargo, no se limitan al PSM. Sebastián fue el hombre del presidente del Gobierno para intentar el asalto al ayuntamiento, pero fue una opción de emergencia, «un parche», se dijo en su momento, para tapar las negativas de Bono y De la Vega.

Quienes se opusieron a la designación a dedo se tomaron ayer la revancha. Entre ellos, el ex presidente de la Comunidad Joaquín Leguina, quien apuntó que la renuncia es «conveniente para todos» y cargó las tintas contra quien considera el responsable de la crisis, Rafael Simancas, porque ha convertido al PSM en «una alfombra para que paseara la ejecutiva federal, especialmente José Blanco». Señaló además que, «cuando uno se pone de alfombra, a uno le pisan, y si viene algún perrillo, le mea».

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo


Canales RSS