Las viudas de los comandantes Antonio Novo y José Antonio Fernández consideraron ayer que «no es razonable ni leal» con las 62 personas que murieron en el siniestro la decisión del juez Grande-Marlaska de archivar la causa abierta a raíz de la denuncia contra el Ministerio de Defensa presentada por familiares de las víctimas en lo relativo a las irregularidades detectadas en la contratación del aparato. En un comunicado, las esposas de Novo y Fernández se mostraron contrarias a los argumentos esgrimidos por el magistrado y negaron la afirmación de que el Yak-42 «era apto para volar.