La 'operación bikini' tiene tres fases. Primera: la constatación de que hay que limar esas protuberancias que en los largos meses de invierno se han adherido a nuestra silueta con terquedad. Dos: dejar los excesos alimenticios y dedicarle más de tiempo al ejercicio físico. Y tres: entrar en una tienda y comprar una prenda de baño que realce los resultados de la 'operación bikini', si es que ha sido exitosa, o disimule el fracaso del proceso. Esta última etapa, que a priori puede parecer la más fácil, supone, sin embargo, un rompecabezas para muchas mujeres. Porque en la elección de lo que nos vamos a poner para lucir palmito en playas y piscinas durante los meses estivales hay que tener en cuenta dos variables: que la prenda responda a los cánones de la moda y que, además, favorezca.
Para echar una mano a las indecisas en cuanto a tendencias, la firma Andrés Sardá -compañía de referencia en España que exporta al extranjero el 50% de su producción- apunta que los modelos de este año tienen una clara inspiración étnica, con pedrería, tonos morados y materiales tecnológicos que protegen del sol. «Son muy sofisticados, pero muy llevables», tranquiliza Nuria, responsable de creación e hija del fundador de la empresa catalana.
Aunque, una vez más, en esa clásica batalla entre las amantes del bikini y las fanáticas de los bañadores -una disyuntiva tan veraniega como las vacaciones en la playa o la montaña - gana el dos piezas, este año los diseñadores más punteros han vuelto a insistir con el trikini, esa prenda a caballo entre uno y otro que no acaba de cuajar en el mercado. De hecho, la mayor parte de las mujeres huyen del trikini como de la triquinosis. Quizá no ayuda el hecho de que Ana Obregón, una de las pocas famosas que ha osado ponérselo, fuera captada por unos paparazzi con esta prenda, que le hacía un flaco favor. «¿Que no favorece? Para nada, puede llegar a sentar muy bien -anima Nuria Sardá-. Además, es muy versátil, porque para la noche, con un pareo o una falda puede crear un 'look' muy elegante».
De hecho, en torno a la moda de baño, ha florecido el mundo de los complementos. Ahora, según destaca Nuria, «la venta de estos artículo ha crecido de manera espectacular». Vestidos playeros, shorts, minifaldas, pareos y toallas personalizadas son determinantes para estar impecable. Si bien es cierto que, a la hora de ir a la playa, el común de los mortales opta por ponerse sus zapatillas más trotonas y la camiseta más baqueteada. ¿Qué opinan de este 'descuidado' 'look' playero las firmas importantes que muestran sus tendencias en pasarelas internacionales? «En verano no se tiene por qué ir de exposición, lo importante es estar a gusto y sentirse guapa», desdramatiza Nuria.
Apuestas seguras
Totón Comella, creadora de TCN, otra de las firmas con más renombre -también asentada en Cataluña, donde se encuentran las empresas punteras del sector- también coincide en que la comodidad es fundamental. «Lo importante es no ceñir demasiado el cuerpo, no estar apretado», alerta la creadora de TCN, quien adelanta que este verano se impone «el estilo ochentero, tachuelas, formas retro, colores ácidos, estampados de rayas y de topos pequeños y luego están los básicos, que siempre son una apuesta segura, porque los patrones clásicos y los colores neutros, blancos y negros resisten al paso del tiempo».
Comella también señala que «aunque la actriz Sienna Miller, convertida en un icono de la moda» es la chica que ella elegiría para lucir sus modelos, destaca que su firma trabaja para que mujeres reales se vean bien. «Para las chicas que no tienen curvas hacemos bikinis con braguita en forma de 'V', mientras que los diseños de formas rectas, tanto bañadores 'bandeau' como culottes muy rectos en la cadera, le van mejor a las más curvilíneas», aconseja Totón Comella.