En la domiciliación de recibos, el sistema de la Zona Única de Pagos (SEPA) se aplicará antes de noviembre de 2009 a todos aquellos en los que una empresa de servicios hace la factura y la envía a su cliente -o se la comunica por internet-, mientras que el banco se limita a pagar por cuenta de su cliente y comunicarle el adeudo. En esta primera etapa no se incluirán los recibos que el banco o caja elabora por cuenta del suministrador del servicio. La creación de una zona SEPA abre grandes posibilidades a las entidades bancarias españolas para captar la domiciliación de los recibos de empresas de otros países.