Ceyd, la promotora del complejo hotelero y de salud Las Caldas Villa Termal, ha decidido retrasar la apertura del equipamiento hasta el primer trimestre del próximo año y ha retomado la idea de la puesta en servicio del conjunto en dos etapas.
En una primera, incluirá la rehabilitación de todo el entorno histórico -el balneario, el casino, el hotel y los jardines, obra original de los arquitectos Manuel Reguera y Ventura Rodríguez-. El complejo contaría, entonces, con 79 de las 170 habitaciones proyectadas, con categoría de cinco estrellas. El resto quedará pendientes de la construcción, en una segunda fase, del nuevo edificio de hotel, que añadiría 15.000 metros y 91 habitaciones más al complejo.
Para esta segunda etapa, Ceyd deja también el centro deportivo y de relajación que proyecta sobre la margen derecha del arroyo de Priorio, así como otras instalaciones complementarias previstas.
En el aire, para una fecha entre ambas o más próxima a la primera, queda el área deportiva, que incluye campos de fútbol, canchas de tenis y pádel, proyectada para la parcela entre la carretera y la vega del Nalón, frente al castillo.
Estas instalaciones, construidas en concesión a 40 años para el Ayuntamiento, servirán de complemento al servicio hotelero para captar grandes clientes, como equipos de fútbol o de otras disciplinas en pretemporada o preparación antes de una competición. El reglamento del centro, de hecho, prevé ventajas y descuentos para este tipo de usuarios que, además de clientes, son un reclamo publicitario.
Cambios de fechas
La promotora, que, junto a Sadim (Hunosa) y la Sociedad Regional de Promoción, constituyen la empresa Balneario de Las Caldas ha barajado distintas fechas para la apertura del complejo. Primero, se habló de una apertura por partes, con una primera fase en verano de 2007. Ceyd trató después de entregar las obras de urbanización del entorno del balneario en agosto de este año, intensificando el ritmo de los trabajos.
Los planes actuales se asemejan más a los primeros, con la posible incorporación del área deportiva, pero retrasan en medio año la fecha anunciada de apertura. «Nuestro objetivo es estar en Semana Santa», confirmó el director del complejo, Félix Álvarez Cordero, que el año que viene cae a finales de marzo.
La operación de Las Caldas es compleja, tanto en lo administrativo como en lo referente a la obra. Tres actuaciones distintas, que afectan a suelos con distintas calificaciones y que se destinarán a distintos usos, ralentizan los trámites.
La parte más avanzada es la rehabilitación del conjunto histórico, adquirido por Ceyd a la familia Álvarez-Buylla. La obra no ha tenido problemas, pero el equipamiento de un complejo termal -diseño de los circuitos y tratamientos, iluminación, aislamiento- es una tarea delicada, que requiere «mimo y tiempo», dice Álvarez Cordero. «Todo tiene que estar perfecto».
En los edificios del XVIII no cabe todo. El plan general añadió la posibilidad de aumentar usos con un plan especial de Las Caldas, promovido por Ceyd. La actuación afecta a 58.768 metros cuadrados, divididos en ocho unidades. Su desarrollo añadirá 28.044 metros cuadrados, en su mayoría para usos hoteleros, hosteleros y terciarios, pero también para un anunciado centro termolúdico. Este último está siendo replanteado para enfocarlo de manera «distinta» hacia la salud y la relajación, un plus a la oferta de la villa termal.
El tercer pie es el contrato de obra pública y concesión firmado con el Ayuntamiento para el área deportiva, un trámite complejo que requiere estudio de viabilidad y varios procesos de información pública, todos ellos ya superados.