El Fondo Monetario Internacional (FMI) considera que el mercado inmobiliario español muestra signos de desaceleración, una evolución que considera «deseable», aunque advierte de que si el ajuste es brusco puede afectar al crecimiento. El responsable de la misión del Fondo para la zona euro, Michael Deppler, señaló ayer, en declaraciones a periodistas, que «todo el mundo» coincide en prever una moderación del sector de la vivienda en España, después de años de grandes subidas de precios y fuerte expansión de la actividad constructora.
Nueva subida de tipos
Por otra parte, el Fondo Monetario Internacional, dirigido por el español Rodrigo Rato, recomendó ayer al Banco Central Europeo (BCE) una nueva subida de los tipos oficiales destinada a controlar la inflación. Un mensaje lanzado tan sólo dos días antes de la reunión que mañana celebrará el órgano emisor europeo y en la que se prevé un alza de los tipos desde el actual 3,75% al 4%. El servicio de Estudios de BBVA elevó su última estimación y situó el precio del dinero en la eurozona a finales de este año en el 4,5%.
Michael Deppler explicó que las sombras inflacionistas que se ciernen sobre la eurozona no se refieren al momento actual, para el que la organización entiende que se avecina una ligera moderación de los precios. Son los riesgo en el medio plazo los que preocupan. Riesgos derivados, paradójicamente, de la recuperación de la economía. En el corto plazo, aseguró Deppler, es previsible que el IPC baje gracias a la contenida evolución de los salarios y de los costes laborales.
Los cálculos del FMI pasan por que inflación en los Trece se mantenga durante los próximos dos años «en el entorno del 2%», que «no es lo mismo que en el 2%», matizó. Su previsión para la marcha del PIB de la eurozona en ambos ejercicios es del 2,5%. En un informe sobre la región, el fondo subraya que «han vuelto los buenos tiempos» pero, al tiempo, advierte del peligro de caer en la complacencia y pide mantener las reformas estructurales y vigilar la estabilidad presupuestaria.