El Acuario de Gijón está de cumpleaños este fin de semana coincidiendo con la celebración del Día del Medio Ambiente, ayer, y el Día Mundial de los Océanos, el próximo viernes. Por todo ello, serán imprescindibles las labores de concienciación de los visitantes que acudan a disfrutar de los talleres y sorpresas de este centro que ha experimentado «un balance muy positivo de visitantes a lo largo de este primer año», apunta Mayte Pozo, responsable de pedagogía e investigación del centro.
-Además de las tareas pedagógicas que se llevan a cabo en el Acuario, ¿qué actividades de concienciación se realizan?
-Lo que principal es intentar concienciar a todos los que vienen al Acuario de que somos los responsables de la especie más peligrosa del mar, la basura.
-¿Cómo se desarrollan estas labores de sensibilización?
-Explicamos de dónde viene la basura, lo que tarda en degradarse, el peligro para la flora y la fauna marina... Por ejemplo, las bolsas de plástico que muchas tortugas confunden con medusas, su base alimenticia, hace que al tragarlas se ahoguen; las redes que enganchan a los animales marinos haciéndoles que mueran por inanición o que les ampute una aleta... De todas formas, no queremos ser catastrofistas, queremos dar soluciones y que los niños recapaciten y cuando están en la playa, por ejemplo, no tiren basura a la arena, o que riñan a sus padres cuando tiran las colillas.
-¿Cómo son de receptivos los niños con respecto a todos estos temas?
-Mucho, les encanta porque son actividades muy interactivas. Lo que se pretende también es que genere curiosidad en ellos por aprender e investigar más cosas sobre los animales marinos, los océanos...
-A pesar de crecer junto al mar, ¿considera que los asturianos tenemos poca 'cultura marina'?
-No, todo lo contrario. Se nota mucho la diferencia entre la gente que ha nacido al lado del mar y la del interior. La gente de la costa está mucho más concienciada y es más cuidadosa con lo que tiene. Por ejemplo, en nuestro 'pedrero toca toca', donde está prohibido no tocar, los niños y niñas son muy respetuosos con todo lo que ven.