Agentes del Cuerpo Nacional de Policía detuvieron el lunes a E. A. M., de 29 años y vecino de Gijón como presunto autor de dos delitos de robo con intimidación cometidos a finales de mayo en sendos establecimientos comerciales de la ciudad. Desde un primer momento la descripción física del presunto ladrón aportada por las dos víctimas apuntó a un único autor: un varón de raza blanca, de complexión fuerte, con pelo corto y moreno y que utilizó un cuchillo de grandes dimensiones para intimidarlas.
Los robos tuvieron lugar en un quiosco del barrio de El Coto y en una perfumería de la zona centro, en ambos casos con solo una mujer al frente del negocio en el momento de la entrada en el local del ladrón. En el quiosco el presunto atracador logró llevarse 200 euros, pero en la perfumería no consiguió abrir la caja registradora, a pesar de intentarlo con el cuchillo que llevaba. La empleada de este último comercio logró salir del local para pedir ayuda mientras actuaba el presunto delincuente.
Tras la comisión de estos delitos la Policía realizó varios controles y batidas por las zonas más propensas a la actuación del ladrón, lo que incluyó la identificación selectiva de viandantes que se ajustasen a la descripción facilitada por las víctimas. Las investigaciones dieron finalmente como resultado la identificación de E. A. M., que fue localizado y detenido el lunes.
El presunto ladrón, que se negó a declarar en la Comisaría, tenía antecedentes por robos con violencia. Tras pasar la noche del lunes en el calabozo, ayer fue puesto a disposición judicial.
Desde el Cuerpo Nacional de Policía recomiendan precaución a ciudadanos y comerciantes en las principales zonas comerciales de la ciudad y en las vías más transitadas, especialmente atractivas para los ladrones. La afluencia de gente es aprovechada por estos para actuar con mayor impunidad y evitar ser interceptados por las Fuerzas de Seguridad.