Miércoles, 6 de junio de 2007
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La reelección de Amador García desvela una crisis en la federación vecinal
Las asociaciones de El Coto y El Natahoyo acusan al presidente y a su ejecutiva de «falta de democracia» «Las discrepancias son personales», dice el vicepresidente
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Amador García, reelegido el lunes presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos (FAV), sentenció tras conocer el resultado de la votación -74 votos a favor, 46 en contra- que «hay una cierta división dentro del movimiento vecinal». Pero en los distintos colectivos vecinales ya se habla de «crisis» y posturas difíciles de conciliar. La asamblea general extraordinaria del lunes sirvió de escenario a ese enfrentamiento, en el que cada asociación vecinal se posicionó, pese a que el voto era secreto, a favor o en contra de la nueva ejecutiva presidida por Amador García, representante de Moreda.

«La asamblea fue una muestra rotunda de la ausencia de democracia. No hay proyectos y el presidente se negó a discutir el proyecto-programa, no nos dejó hablar, quiere decidirlo todo él con su séquito», dijo Óscar Piñera, presidente de la Asociación de Vecinos de El Coto. Es uno de los miembros fundadores de la FAV y aseguró que la organización nació «hace más de 20 años con un espíritu muy distinto al que propugna Amador».

Piñera destacó que «los problemas de la federación atañen a todas las asociaciones, pero el presidente quiere comportarse como un dictador». Tras salir reelegido para un nuevo mandato de dos años, García afirmó que buscaría el consenso y la participación. Según Piñera, «el consenso que él propone es chalaneo y creo que no va a haber entendimiento en absoluto, que va a ser más de lo mismo».

Álvaro Tuero, presidente de la Asociación de Vecinos Atalía de El Natahoyo, coincidió con Piñera en la existencia de una profunda división, de una crisis provocada por «el actual presidente, un presidente oligárquico que dice 'o eres mi amigo o eres mi enemigo'». Subrayó que «no va a haber entendimiento mientras el presidente se siga apoyando en las mismas personas».

«Roguemos que esto no derive en una escisión en la federación», dijo el representante de El Natahoyo, quien matizó que «la imagen del movimiento vecinal está ahora por los suelos y los vecinos están desconcertados».

Hasta el nuevo vicepresidente, Agustín Bermúdez, de la Asociación de Vecinos El Roble de Montevil, que lleva dos décadas implicado en la federación, admitió que «desde 1995, que hubo una crisis, no habíamos tenido otra. Hasta ahora». Con optimismo, Bermúdez confió en hallar una solución, porque «las discrepancias son más personales y de métodos de funcionamiento que sobre las reivindicaciones». ¿Su receta para superar el bache? «Debate, debate y debate. Y participación, porque en democracia, las cuestiones se solucionan votando».

«Directriz política»

También abogó por la solución de la fractura Belarmino García, presidente de la Asociación de Vecinos Severo Ochoa de Pumarín: «Se podrá arreglar esta división. Recomendaría que se reflexionase pensando en una frase escrita por un líder vecinal, 'El movimiento vecinal es el reflejo de la condición humana'». Para García, «es favorable que haya división de opiniones, pero la federación debe estar para hacer algo por la ciudad y los vecinos pueden pedir cuentas».

Su asociación apoyó a la nueva ejecutiva, porque «tiene un programa válido, aunque dejó su cargo la vicepresidenta, que no quiso seguir, aunque hizo un trabajo excelente». La Asociación de Vecinos Pando de Poniente también apoyó al presidente, «porque intentó dar cabida a todo tipo de sensibilidades en la federación, que hasta su llegada había estado bastante politizada, con gente que venía marcada con una directriz política, la del partido socialista», precisó su presidente José Ramón Menéndez.

Sostiene Menéndez que el Ayuntamiento «debería demostrar que su apoyo a la FAV no depende del color de quien esté allí y dar un dinero anual fijo, que garantizaría la independencia». Para Antonio Villabrille, presidente de la Asociación de Vecinos de El Llano, dicha independencia no existe porque en la asamblea no dejaron participar a la vicepresidenta saliente, miembro de su asociación. «Ella no fue manejada, se fue por voluntad propia», aseguró Villabrille, quien insistió en que «habría que buscar la unidad», pese a no aceptar el modo de dirigir del presidente. ÓSCAR PIÑERA

AGUSTÍN BERMÚDEZ

JOSÉ RAMÓN MENÉNDEZ

ÁLVARO TUERO

 
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