Responsables de distintas terminales portuarias españolas de Repsol, así como algunos de otros países hispanos, se reunieron ayer en la Quinta La Vega, invitados por la Autoridad Portuaria de Gijón, para debatir estrategias sobre la gestión de las citadas terminales. En los prolegómenos del seminario, que continuará hoy, el director de Producción y Logística de Gases Licuados de Petróleo de Repsol en España, Juan Antonio García Galnares, dijo que la reducción del consumo, propiciado por la «bonanza climática», llevará probablemente a «prescindir» de algunas instalaciones, pero se mantendrán todas las marítimas, como la de Gijón, que pasarán a tener «un rol más importante».
El incremento de actividad en las terminales portuarias se deriva, a corto plazo, a que las labores de almacenamiento y producción se completarán con «el abastecimiento a los mercados directamente». García no descartó tampoco, «a medio o largo plazo», que las centrales marítimas se encarguen de gestionar «la exportación a su hinterland regional». Todo ello hace que Repsol, según su responsable de producción y logística en España, tenga un «futuro alentador».
Tráficos de gas
No hay indicios, en todo caso, de que Repsol vaya a participar en la potenciación de El Musel como puerto energético que conllevará la ampliación que está ejecutando el puerto gijonés.
Los tráficos de gas en El Musel, calificados como «muy estacionales», ya que durante los meses de invierno se produce más del 40% del consumo, se han estabilizado durante los tres últimos años entre las 220.000 y las 230.000 toneladas.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón, Fernando Menéndez Rexach, detalló ayer, durante unas palabras de bienvenida a la Quinta la Vega que dirigió a los gestores de Repsol, las abundantes inversiones, muchas de ellas relacionadas con el sector de la energía, que se vinculan a El Musel, ninguna de las cuales afecta a Repsol.
Rexach hizo hincapié en que cerca de la mitad de esas inversiones están tan relacionadas con el puerto que se ubican en espacio de dominio portuario o muy cerca del mismo, como es el caso de la regasificadora (380 millones), la ZALIA (180 millones), accesos al puerto (150 millones) y plantas de biodiésel (100 millones) y de ciclo combinado (340 millones). A eso hay que añadir, dijo el presidente de El Musel, otros proyectos «regionales» más alejados del puerto, como 1.300 millones para crear otras cinco centrales de ciclo combinado y una mejora de la red de suministro de gas, precisamente para abastecer a las nuevas instalaciones, que costará cerca de 140 millones.
Regasificadora
La regasificadora, adjudicada a Enagás por el Gobierno, no supone una competencia para el tráfico portuario de Repsol, aunque su propio nombre podría hacer pensar lo contrario. Se trata, simplemente, de productos distintos y orientados a un mercado igualmente diferente.
Repsol mete a través de El Musel y almacena y distribuye en su factoría de la Campa de Torres gas de consumo doméstico, mientras que la regasificadora está destinada a abastecer centrales de ciclo combinado para la producción de energía.
El encuentro organizado en Gijón por Repsol, con el apoyo de la Autoridad Portuaria, será clausurado al mediodía de hoy, tras desarrollar un programa de algo más de diez horas de trabajo en un día y medio.