La normativa reguladora del Parque Natural de Ponga ha entrado finalmente en vigor, tras varios meses de polémicas sobre su contenido. Sobre los primeros borradores, empresarios, cazadores, ecologistas trataron de defender sus posturas para que fueran integradas en el documento. Algunas se tuvieron en cuenta, mientras otras se quedaron fuera, como la exigencia de los empresarios de que se retirara del Plan Rector de Uso y Gestión la prohibición expresa de remontes mecánicos en el parque, y que sin embargo sigue recogida en el documento definitivo.
El Boletín Oficial del Principado de Asturias acaba de publicar los dos documentos, el plan rector y el Plan de Desarrollo Sostenible, que pondrán las bases de la actividad y desarrollo del concejo pongueto como parque natural. Llegan, sin embargo, cuatro años después de la declaración del concejo como espacio protegido, un retraso debido fundamentalmente a los encuentros y desencuentros entre las administraciones regional y local. En los últimos años, no obstante, el parque de Ponga ya comienza a funcionar como tal.
Una de las cuestiones más debatidas del plan rector fue la zonificación. En un principio, prácticamente la mitad del concejo contaba con la máxima protección, incluidas además, algunas zonas ganaderas. Esta circunstancia, sin embargo, parece haberse subsanado en el texto definitivo. Ahora, quedan definidos como de uso restringido especial, las zonas del valle de Moru, Excueño- Ardosil, Monteagudo, Cordal de Ponga- La Salguerosa, Les Bedules-Colláu Zorru y Peloño y la parte arbolada del Monte Puertos de Arcenorio y La Fonfría; y como zona de reserva ecológica, el Monte Llué, con una extensión de 112,5 hectáreas.
Por otro lado, como zona de uso agropecuario quedan «aquellas áreas con una fuerte implantación de las actividades ganaderas». Como zonas de alta montaña se incluyen Tiratordos-Puertos de Taranes, Maciéndome, Abedular-Peña Ten-Fonfría y Pico Pierzo. Y, por último, como uso general quedan clasificados los núcleos de población.
Sobre el uso público y turístico del parque, el plan rector contempla la necesidad de arbitrar medidas que regulen las actividades demandadas por los visitantes. Establece como algunos de los objetivos «la promoción del uso público del parque y del conocimiento de sus valores, la compatibilización de los usos turísticos con la conservación y la ganadería tradicional y la promoción de la desestacionalización de la demanda, ofertando nuevas actividades para la época de otoño y primavera».
Dentro de este mismo apartado se habla además del centro de interpretación, apunto de abrir al público en San Juan de Beleño, pero también del tránsito por el parque, permitiendo la libre circulación de vehículos en la zona de uso general, y dejando como no permitido el tránsito de visitantes en las zonas de uso restringido especial y la zona de reserva ecológica, fuera de las rutas señaladas en la red de senderos del parque. No obstante, existen excepciones para residentes, propietarios de terrenos dentro del parque y trabajadores.
60 plazas
Sobre los establecimientos hoteleros establece que el número máximo de plazas debe ser de 60 y como actividades prohibidas de realizar en el parque señala el vuelo en globo aerostático, ala delta, parapente, ultraligero y paracaídas; el descenso de cañones y barrancos, a excepción de los de Viboli y Carangas, para lo que será necesario la autorización de la administración del parque; la práctica de aguas bravas y rafting, a excepción también de los antes citados; motocros; quads y las actividades negativas para el espacio.
La normativa también dedica un espacio a los núcleos rurales deshabitados, para los que prevé «la realización de un Plan Especial de Mejora del Medio Rural, que atienda, entre otros aspectos, a la delimitación y conservación» de estos pueblos abandonados.
El plan rector destaca que «el 66% del territorio se encuentra ocupado por formaciones forestales, siendo el 37% bosques maduros (diversos tipos de robledales, castañedos, abedulares, fresnedas con arce, alisedas y sobre todo hayedos)». Por ello, su conservación será uno de los principales objetivos.