Otro instrumento regulador del Parque Natural de Ponga es el Plan de Desarrollo Sostenible. Sus objetivos manifiestos son los de «modernizar, mejorar y adaptar a los objetivos de conservación la ganadería extensiva de vacuno y otros aprovechamientos agropecuarios tradicionales», pero también «la ordenación del sector turístico, la mejora y modernización de infraestructuras, la conservación del patrimonio etnográfico y natural, y la promoción de actividades de información y educación ambiental».
Para conseguir sus fines, además del desarrollo de planes de restauración ambiental, el documento también prevé la creación de aparcamientos, de puntos de información, y de una red de rutas e itinerarios. Además, «para contribuir al desarrollo y calidad de vida de los vecinos» las actuaciones que se plantean irán dirigidas a la mejora de las comunicaciones, de las redes de saneamiento y abastecimientos de agua, la urbanización de los núcleos rurales, la promoción del acceso a internet, pero también a la creación de nuevos equipamientos públicos como un centro de día y residencia de la tercera edad, una casa de cultura, un recinto ferial y un área deportiva.
Ganadería
Asimismo, el plan señala actuaciones dirigidas al fomento de los usos agropecuarios. Así, plantea, entre otras cosas, la mejora y el mantenimiento de los accesos de maquinaria agrícola, la regulación del aprovechamiento de los pastos, la intensificación de la vigilancia ante posibles incendios forestales y la diversificación de actividades productivas, con ayudas para la producción y comercialización de vacuno de carne y derivados, del queso de Los Beyos, de miel, de setas
El Plan de Desarrollo Sostenible recoge además las pautas sobre posibles controles poblacionales de animales «que por su abundancia puedan provocar problemas de conservación a otras especies amenazadas». Especifica que «se contempla la posibilidad de establecer estos controles al zorro, al lobo, al ciervo, el jabalí y el zorro».
Tal y como pedían los ganaderos locales, el documento detalla que se actuará con inmediatez «en caso de ataques reiterativos provocados por lobo». Y en lo que se refiere al zorro, el documento regulador permite que este control sea realizado por parte de la guardería e incluso en la propia actividad cinegética.
Por otro lado, sobre la recuperación del patrimonio arquitectónico y etnográfico, se prevé el desarrollo de acciones de conservación y restauración, pero también la redacción de un Plan de Restauración Integral para los conjuntos o elementos más significativos, cuya importancia y valor exiga un tratamiento especial. En la misma línea también se promoverá el desarrollo de los estudios necesarios para recuperar las culturas tradicionales y, en concreto, el enclave conocido como Caserío de Llué.