Tenían 32, 32 y 26 años, y su víctima, 36. Ocurrió el 3 de junio a las dos menos cuarto de la madrugada. Un hombre caminaba por la calle Postigo Bajo cuando fue abordado por tres desconocidos. Uno intentó quitarle la cartera que llevaba en el bolsillo del pantalón. Pero se resistió y otro le golpeó con un objeto en la cabeza y el hombre cayó al suelo.
Según explicó la víctima, los jóvenes siguieron pegándole para robarle la cartera, pero nunca la soltó. Los presuntos agresores huyeron y se escondieron en un portal cercano. El agredido pudo verlos y lo denunció ante el Grupo de Atención al Ciudadano de la Jefatura Superior de Policía. Inspeccionaron la zona y encontraron a los jóvenes escondidos en un descansillo de un edificio. Ninguno tenía antecedentes policiales, según relataron ayer las crónicas semanales del servicio.
El mismo día, dos horas después, a las cuatro menos cuarto de la madrugada, dos patrullas de la Policía Nacional se trasladaron a la estación de autobuses. El vigilante no conseguía que un hombre ebrio no entrara en la instalación.
Los agentes lo sacaron dos veces, y le advirtieron de que si lo hacía en una tercera ocasión, lo detendrían por un delito de desobediencia. Repitió y fue a comisaría. A él sí le constaban delitos.