No era, ni mucho menos, la primera vez que los King estaban en los Picos de Europa. Tampoco eran unos inconscientes que no sabían por dónde andaban. Sin embargo, la fatalidad acabó con la vida de una de sus hijas. El matrimonio King ya había recorrido, en muchas de las ocasiones con las pequeñas como acompañantes, las principales cumbres de Europa y América. «Estuvimos en las Montañas Rocosas, recorrimos todo lo que se puede recorrer en Gran Bretaña y el resto de cordilleras de Europa, sobre todo los Picos de Europa», relató el padre.
En estos últimos diez días, la familia King había recorrido la costa asturiana y visitado Covadonga. Habían hecho una ruta por la zona de los Lago y pernoctado en el refugio de Vegarredonda. También habían hecho la ruta del Cares.
Encontraron tiempo para trasladarse incluso a la vecina comunidad cántabra y visitar Potes. Después subieron en el teleférico de Fuente Dé y realizaron una excursión desde el Mirador del Cable, también hacia el corazón de los Picos de Europa. «Llegamos hasta un sitio que había bastante nieve, así que por precaución, decidimos dar la vuelta», explicó.
Al día siguiente, tras realizar unas compras en Potes, volvieron en su vehículo hasta Asturias, llegando a Poncebos. Desde allí, subieron a pie hasta el pueblo de Bulnes. «No sabíamos si habría algún sitio para hacer noche, íbamos un poco a la aventura. Es algo que nos gusta y que a las niñas les apasionaba. Al final, encontramos un lugar encantador y todo salió perfecto», relataron.
Ese mismo día, por la tarde, les dio tiempo a recorrer el pueblo y disfrutar del impresionante paisaje que les rodeaba. «Las pequeñas no dejaban de jugar. Estuvieron haciéndolo con unas pequeñas ranas que se encontraron en un abrevadero. También estuvieron echando flores en el agua», recuerdan los padres.
Nada les hacía presagiar que al día siguiente aquella felicidad se tornaría en desgracia y que se iban a quedar sin la mayor de sus hijas. «Al final, el de ayer fue el día más triste de nuestra vida», reconocían.