El viaje comienza en el siglo XVIII, cuando los primeros ingenios de la Revolución Industrial se integraron en los procesos de fabricación. Vagonetas para el transporte de carbón y otros aparejos de la minería, la siderurgia y la agricultura son la primera parada de un viaje que termina en las estrellas. Lo hace con el 'Apolo XI', una réplica exacta de la primera nave que llevó al hombre a la Luna. El lugar de despegue de este nuevo viaje es el Parque de la Vida que construye la Coordinadora para el Estudio y la Protección de las Especies Marinas (Cepesma) en La Mata,Valdés.
Luis Laria, responsable de la coordinadora, recibió en persona hace unos días el encargo más llamativo del complejo: la réplica más grande de Europa de la nave que llevó a Armstrong, Aldrin y Collins a la luna. Dentro de un mes, esta reproducción, de casi 20 metros de altura, estará acompañada de una copia de otra gran obra de ingeniería aeroespacial, la lanzadera europea 'Ariane 5'.
Ambas naves serán el mayor atractivo del parque, concebido para transmitir la idea de que la Tierra se encuentra sobre una línea muy delgada: «El calentamiento global es un proceso normal del planeta, que se da cada 24.000 años, aproximadamente. El problema es que la acción humana está acelerando ese proceso de tal manera que será insoportable dentro de unos 500 ó 600 años», advierte Laria.
Para transmitir a los ciudadanos la necesidad de proteger la naturaleza, Cepesma ha invertido más de 200.000 euros en el proyecto, en el que están representados el mar, la tierra y el espacio.
A través de unos senderos (acondicionados para facilitar el acceso a discapacitados) los visitantes podrán disfrutar de diversos animales 'ingresados' en el Centro de Recuperación de Especies, unas instalación que también formará parte del complejo. Aves, reptiles y algunos mamíferos estarán integrados en el entorno del Parque de la Vida.
Otro de los aspectos divulgativos más destacables de este complejo es la obtención de energía mediante el aprovechamiento de los recursos naturales: placas solares, aerogeneradores y otras modalidades de obtención de energía se muestran a lo largo de todo el recorrido, que se podrá realizar en un tiempo estimado de una hora.
El Universo
Además de promocionar los valores de cuidado del entorno, el Parque de la Vida se convertirá en un espacio de investigación medioambiental, para lo que contará con una estación meteorológica, un planetario y un observatorio astronómico, «quizás, el más grande de Asturias», apunta Laria.
Ese observatorio, que entrará en funcionamiento a principios de julio, según anunció Laria, estará compuesto por tres telescopios solares -que permitirán disfrutar de diversas imágenes del astro- y uno nocturno, para seguir las estrellas.
Rematado por una cúpula giratoria de casi tres metros de altura, el observatorio dispondrá de un espacio bioclimatizado en la parte inferior que facilitará la vista del firmamento, a través de una pantalla de televisión, a quien no pueda acceder a la cúspide del edificio.
Por su parte, el planetario, que aún no se ha comenzado a construir, también se inaugurará en el mes de julio y tendrá capacidad para unas setenta personas, que conocerán los secretos mejor guardados del Universo.