El juez Baltasar Garzón prohibió ayer a Arnaldo Otegi y a Pernando Barrena viajar a Sudáfrica para participar en un congreso entre el próximo sábado y el día 17 porque no hay «justificación suficiente» para que ambos dirigentes de Batasuna abandonen «en el momento presente» el territorio español. La decisión se tomó veinticuatro horas antes de que el Tribunal Supremo estudie hoy mismo la condena de 15 meses que impuso la Audiencia Nacional al portavoz de la formación ilegalizada por enaltecimiento del terrorismo. Si la confirma, el líder de la izquierda abertzale podría ir a prisión.
El magistrado no permite a Otegi y a su compañero en la Mesa Nacional Pernando Barrena que viajen entre el 9 y 17 de este mes a Sudáfrica, donde están invitados a unas jornadas sobre el proceso de paz y la transición a la democracia en ese país. Garzón recuerda que ambos se encuentran en libertad bajo fianza por el sumario contra las direcciones históricas de Batasuna y están sujetos a varias medidas cautelares, entre ellas la prohibición de salir de España.
El juez, en un auto de tan solo un folio y medio, da a entender que la nueva situación creada por el retorno a la actividad terrorista de la banda, más la amenaza inminente de encarcelamiento que planea sobre Otegi, aumentarían el riesgo de fuga del cabeza visible de la izquierda abertzale si se le permite salir del país. «No existen garantías suficientes de que vaya a desarrollarse el referido viaje sin incidencias negativas para esta causa», asegura Garzón en el párrafo único de su escrito en el que condensa el razonamiento jurídico de su prohibición.
Homenaje a 'Argala'
Las precauciones tomadas por el juez coinciden con los preparativos que ayer se realizaban en la Audiencia Nacional ante la posibilidad de que el Tribunal Supremo rechace hoy el recurso de casación y confirme la sentencia que condena a Otegi a 15 meses de prisión por enaltecer a ETA en 2003. La resolución, dictada en 2006 por el tribunal de la Sección Tercera, afirma que cometió el delito por su papel protagonista durante el homenaje en Amorebieta al ex jefe militar de la banda José Miguel Berañán Ordeña, 'Argala', asesinado en 1979 por grupos parapoliciales.
En el caso de que el Supremo declare firme la sentencia y comunique su fallo a la Audiencia Nacional, el tribunal de la Sección Tercera tiene previsto reunirse de inmediato para ejecutar la resolución, sin necesidad de pedir informe previo ni al fiscal ni a la defensa. Por tratarse de una pena inferior a dos años y carecer Otegi de antecedentes penales, el Código Penal deja margen de libertad a los magistrados a la hora de ordenar su ingreso en prisión o dejar en suspenso su condena. Sin embargo, la norma aconseja el encarcelamiento para el caso de condenados con «peligrosidad criminal» y con otros procedimientos penales abiertos.
El tribunal, según las fuentes consultadas, podría considerar que el portavoz de Batasuna cumple ambas condiciones y decidir su ingreso en prisión, pues cuenta con otros tres sumarios abiertos por delitos de terrorismo, con una condena firme en suspenso por injurias al Rey, y con el procesamiento como miembro de la dirección de ETA en una de estas causas (indicio de peligrosidad).