14 aspirantes por cada una de las 73 viviendas que se sorterán. Con esta proporción entre la oferta y la demanda, está claro que el próximo martes 12 de junio, a las 11 de la mañana, 927 personas saldrán defraudadas del polideportivo de Onón, en la localidad de Mieres, tras el sorteo público que adjudicará 73 viviendas sociales a otras tantos ciudadanos que resultarán agraciados. Estas viviendas, construidas por el Principado, corresponden a las edificadas en la primera fase del Vasco-Mayacina, 54 pisos, y a los 19 que se construyeron en el barrio de La Peña como compensación por las obras del enlace de la autovía minera y la A-66 ejecutado en dicho barrio. Mil personas optan a esas viviendas, que se adjudicarán en regimen de propiedad.
Al sorteo pueden acudir, según cálculos de la concejalía de Urbanismo -que preside el vicealcalde en funciones, Roberto Luis Rodríguez- unas 2.000 personas. será realizado por la empresa privada Bombos.com, especialista en organizar este tipo de actos. A pesar de entrar en el sorteo 1.000 personas, en la presentación de la documentación previa concurrieron cerca de 1.400 solicitudes que tuvieron que pasar una ardua criba.
El acontecimiento supondrá una de las convocatorias de vivienda pública más importante de las llevadas a cabo en los últimos 20 años en el municipio mierense. Y según el alcalde en funciones, Luis María García, «será además el preludio del desarrollo urbanístico del Vasco-Mayacina donde se levantarán hasta 711 viviendas y los proyectos de Oñón, que corresponderán a otros 216 pisos».
Dos actuaciones urbanísticas que pondrán en el mercado, casualmente, el mismo número de viviendas que el de personas a las que el próximo martes no sonreirá la suerte y que deberán esperar al menos un año más parar poder entrar en un nuevo sorteo.
El futuro
Tras el sorteo, las esperanzas de muchos mierenses quedarán puestas en el desarrollo que el Ministerio de Vivienda ha anunciado en los terrenos del Vasco-Mayacina, algo que muchos mierenses llevan esperando desde hace más de un cuarto de siglo. Otra cosa bien distinta es lo que piensan los expropiados, que continúan enzarzados en pleitos judiciales y que consideran «un verdadero robo» los 35 euros por metro cuadrado que recibirán, salvo cambios, por sus propiedades.
En las cerca de doce hectáreas que ocupa la Mayacina no sólo habrá actuaciones urbanísticas. Se prevé también la construcción de numerosos equipamientos públicos como un parque, una ludoteca, un edificio municipal, zonas deportivas, un aparcamiento subterráneo o la estación de autobuses. Será precisamente éste el primer inmueble en ver la luz en la Mayacina. La estación de autobuses, que contará con 11 dársenas y un aparcamiento, estará concluida a finales de año.