El Partido Popular, el mismo que en 1999 inauguró el nuevo Román Suárez Puerta, y que proclamó las bondades de un estadio en el centro de la ciudad, presentó en las elecciones municipales un proyecto que empezaba por el derribo de la instalación, que ahora mismo ofrece un penoso aspecto.
El gobierno local está de acuerdo con el exceso que supone el estadio. Pero el debate llega cuando unos lo trasladarían a los terrenos de Gaxín -los populares- en tanto los otros -socialistas y comunistas- ven el Muro de Zaro como asentamiento ideal para el Avilés.
La posición del club, de su máximo accionista, es tirar de piqueta y reconstruir un poco más arriba. Y es usuario del Suárez Puerta hasta 2024. El debate será largo.