El piloto Isidre Esteve, en silla de ruedas después de accidente que le provocó una lesión medular y que continua internado en el hospital del Vall d'Hebrón, dijo ayer que «el mundo no se ha acabado» para él y que a partir de ahora «simplemente» su vida «es diferente». Consciente de sus limitaciones físicas y con mucha entereza, el piloto explicó que «igual no puedo hacer lo mismo que hacía, pero sí otras cosas. Había vivido momentos duros durante las carreras, pero cuando vi que me caí, supe que me había hecho daño de verdad».