Asturias despidió ayer con elogios al economista Enrique Fuentes Quintana, que fue galardonado con el Premio Príncipe de Ciencias Sociales en 1989 y que también era doctor Honoris Causa de la Universidad de Oviedo.
El director de la Fundación Príncipe de Asturias, Graciano García, le recordó como «un hombre de diálogo y concordia». Consideró al economista como «una persona clave en la Transición española» por «saber dialogar y procurar que hubiera siempre un espacio para el encuentro y el entendimiento».
«Tuve la fortuna de hablar con él en muchas ocasiones y siempre fue un hombre de diálogo y de concordia, sabía que en la unión está el camino de verdad, firme hacia el futuro», añadió el director de la Fundación Príncipe de Asturias.
Enrique Fuentes Quintana recibió el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 1989 por ser un «estímulo del pensamiento económico español, teórico y aplicado», recordó ayer la Fundación en un comunicado. El acta del jurado que concedió dicho galardón, fechada el 5 de mayo de 1989, destacó su labor como «maestro de varias generaciones de economistas en una destacada labor universitaria, creador de una escuela fructífera de Hacienda Pública española y estímulo del pensamiento económico español, teórico y aplicado».
Por su parte, el rector de la Universidad de Oviedo, Juan Vázquez, expresó el pesar de toda la institución académica por el fallecimiento del economista. Vázquez elogio su figura tanto a nivel personal como profesional y recordó su gran vinculación con la Universidad de Oviedo, de la que era doctor Honoris Causa.
El catedrático emérito de la Universidad San Pablo CEU y asturiano Juan Velarde consideró que España ha perdido a una persona de una categoría intelectual «de primerísima magnitud». Para Velarde, la labor de Fuentes Quintana ha tenido un «impacto decisivo» en la economía española en dos momentos: en 1959, «cuando se podía haber hundido la economía y él la llevó por la dirección adecuada», y en 1977 con los Pactos de la Moncloa, cuando consiguió que «la derecha aceptara la reforma tributaria, con el IRPF que hoy conocemos», y que la izquierda abandonara los conflictos sociales.