El fiscal especial antidroga del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, José Perals, solicita 129 años de cárcel para los 21 imputados por tráfico de drogas en la 'Operación Potera', desarrollada en Gijón y en varias localidades de las cuencas mineras entre 2004 y 2005 y que se saldó con el decomiso de 4 kilos de cocaína. El caso será juzgado en la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Asturias, ubicada en Gijón. Aún no hay fecha para el juicio con el que se pone fin a la investigación de una de las mayores tramas de venta de cocaína y éxtasis que ha operado en la región.
El Ministerio Fiscal fija para los dos supuestos cabecillas de la red de venta de droga la mayor pena. María del Carmen G. C. y José Agustín G. F., ambos vecinos de Gijón, se enfrentan a diez años de prisión y una multa de 20.000 euros por sendos delitos contra la salud pública. Presuntamente, los dos individuos distribuían pequeñas dosis de droga desde su piso de la calle de Campoamor, en La Calzada. Tras las intervenciones telefónicas a las que fueron sometidos en 2004, se averiguó que la droga con la que comerciaban era proporcionada por el gijonés Sergio R. C. y el vecino de Blimea Juan Ramón G. G., para ambos José Perals solicita seis meses de cárcel.
Arrestos en Campomanes
Juan Ramón G. G. era, presuntamente, el responsable de una organización estructurada de distribución de droga y estaba relacionado con dos colombianos domiciliados en Oviedo, que actuaban como proveedores principales. Los dos acusados fueron arrestados en abril de 2005 en el peaje de Campomanes, en una operación conjunta entre la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de la Policía. En los dos jornadas siguientes a esta intervención, se arrestó a otras 28 personas en diferentes puntos de la geografía asturiana, entre las que se encontraba un minero de la cuenca del Nalón que distribuía grandes cantidades de droga. De los más de 30 arrestados, 21 están imputados por delitos contra la salud pública. La fiscalía pide, además, el pago de multas por valor de 325.000 euros.
En el trascurso de la 'Operación Potera' se desmanteló en mayo de 2005 un laboratorio clandestino ubicado en Madrid y que supuestamente suministraba grandes cantidades de cocaína a vendedores de la zona norte de España. Así, pues, aunque la investigación se centró en Asturias, permitió desestructurar parte de otras organizaciones que operaban fuera de Asturias. En la localidad leonesa de La Bañeza, también durante el mes de mayo de 2005, se detuvo a un varón de mediana edad al que se acusa de vender estupefacientes a otros distribuidores de Asturias.
Droga para Villabona
Otra de las arrestadas es F. C. G. G., de 52 años y vecina de Blimea, para quien el Ministerio Fiscal solicita nueva años de prisión. Se le acusa de introducir estupefacientes en el centro penitenciario de Villabona para su hijo I. G. G., que permanecía interno por otro delito de tráfico de drogas. Se le imputa el mismo delito a la pareja sentimental del preso, P. T. G. Presuntamente ambas adquirían las sustancia estupefacientes a uno de los cabecillas que residía en Blimea.