La Asociación de Estudiantes Aula Joven criticó ayer la objeción de conciencia que propone la Confederación Católica de Padres de Alumnos a la futura asignatura de Educación para la Ciudadanía. José Armas, presidente de la organización, cree que «no se puede objetar los estudios de literatura o de matemáticas, como ninguna otra asignatura que tenga carácter obligatorio por una ley aprobada con el apoyo de una amplia mayoría de la comunidad educativa». Aula Joven anunció también que va a poner en marcha en Asturias una campaña de recogida de firmas (que se hará también en todos los centros educativos de España) para apoyar la puesta en marcha de las nuevas enseñanzas. «Esta asignatura no es una imposición», según enfatizó Armas.
Está previsto que el próximo curso se imparta esta asignatura en todos los centros escolares de Asturias en el tercer año de Secundaria. El desarrollo del decreto del Ministerio de Educación que ha hecho la Consejería de Educación y Ciencia es uno de los más moderados de España, pero eso no ha sido suficiente para frenar la protesta entre los padres de la enseñanza concertada en la región.
«Valores y derechos»
El presidente de Aula Joven afirmó que la asociación apoya la asignatura, «porque los poderes públicos pueden y deben organizar enseñanzas que trasmitan a los estudiantes valores, derechos y deberes». Armas añade que «la jerarquía católica, la Iglesia, no legisla. Podrá dar su opinión, pero tendrá que asumir que los derechos de los ciudadanos los regula la sociedad a través del Estado».
El presidente de Aula Joven defiende que la organización de la vida en común, «en un espacio de convivencia bajo unas normas colectivas», pertenece a los ciudadanos.
«La vida es de los hombres y mujeres, y con ella hacen lo que quieren, respetando a los demás, de acuerdo con la ley que sanciona la mayoría», concluye Armas.
En la región, no sólo los profesores y padres de la enseñanza concertada se oponen a la asignatura de Educación para la Ciudadanía, sino también los de la pública dudan de su utilidad. Algunos de sus representantes han censurado en los últimos días que ha sido una asignatura impuesta, sin que se haya producido un debate social amplio sobre su conveniencia.