La Policía Nacional ha detectado en Asturias la presencia de un clan de timadores que ha actuado ya en Oviedo y Gijón con timos como el de la estampita. Efectivos policiales buscan a dos hombre «morenos» y una mujer «de pelo liso y rubio» de entre 25 y 30 años. La Policía alerta de que este tipo de delitos afectan especialmente a los ancianos y que se incrementan en la temporada estival.
Los últimos incidentes que han llevado a la Policía a concluir que en Asturias se encuentra un grupo dedicado a este tipo de delitos se produjeron esta semana. El primero de ellos tuvo lugar en Gijón. Inicialmente se trataba del timo de la estampita, pero cuando los delincuentes no consiguieron la atención de la víctima se convirtió en un robo con violencia.
Ocurrió el pasado miércoles, cuando una mujer de 61 años se personó en una entidad bancaria de la Avenida de Shultz, donde extrajo 3.000 euros. Metió el dinero en un sobre y salió de la entidad con él en la mano. Una vez en la calle, se le acercaron un hombre y una mujer que intentaron entablar con ella una conversación, refiriéndose a unas «estampitas». La mujer les respondió que tenía mucha prisa y que no podía atenderles. En un momento dado, el hombre le arrebató el sobre con el dinero y, junto con su cómplice, huyó.
El jueves se produjeron en Oviedo dos hechos más. En uno de los casos los timadores lograron 1.500 euros, pero el otro no llegó a consumarse gracias a la intervención de la hija de la presunta víctima.
Dinero fácil
A las 10 horas, una mujer de 76 años paseaba por la calle del Padre Suárez cuando fue requerida por una chica joven que le pidió información sobre una calle de Oviedo, contestándole ésta que no sabía su ubicación. La anciana le preguntó entonces a un joven que se encontraba en el lugar si podía ayudar a la chica.
En un momento dado, la joven les mostró varios billetes que portaba en la mano, así como una bolsa de plástico en la que había una gran cantidad de dinero. El joven le preguntó de dónde lo había sacado, manifestando ésta que se lo ha encontrado tirado debajo del asiento del tren. Por la forma de hablar y de gesticular, la anciana se dio cuenta que la joven no parecía estar en plenitud de sus facultades psíquicas.
El joven continuó charlando con la chica acerca del dinero, manifestándole ésta que parte del dinero que portaba ya se lo ha arrebatado una señora en la calle.
Siguieron hablando y tras un rato, el joven le indicó a la anciana que ellos se podían quedar con el dinero de la chica, ya que si no, cualquier persona le podría causar algún mal para quitárselo.
La joven la convenció definitivamente cuando le dijo que estaba dispuesta a darle el dinero sólo a ella, ya que fue la primera persona a la que vio. Supuestamente lo haría a cambio de los 1.500 euros que la mujer accedió a sacar del banco.
Una vez que estaba en posesión del dinero, la joven dijo que tenía hambre y convencieron a la mujer para que fuera a comprarle algo de comer. Cuando regresó, comprobó que ya no estaban y tampoco el dinero que les había entregado poco antes.
El tercer caso tuvo lugar apenas dos horas después en la calle de Turina, en Oviedo. La actuación de los timadores fue similar, pero cuando la presunta víctima, una mujer de 90 años, se dirigió a su casa para recoger su documentación y poder sacar dinero del banco, se encontró con su hija. Ésta le impidió que saliera del domicilio y llamó inmediatamente a la Policía, que ahora busca a los timadores.