Las obras de ampliación de El Musel siguen a un ritmo frenético y ya se han colocado siete de los cajones que conformarán el futuro dique Norte. De esos siete cajones colocados -el último de ellos lo fue durante la mañana de ayer- cinco están colocados de forma longitudinal, consiguiendo ya 250 metros de dique, mientras que los otros dos son transversales y forman parte del tacón del dique por donde se unirá a la zona curva del dique de Torres.
Precisamente, que se hayan colocado ya estas siete estructuras concretas permitirá a los técnicos culminar los vertidos para unir el dique de Torres, que se está construyendo mediante vertido de áridos, con el Norte, que estará formado por los cajones.
En la obra de ampliación de El Musel se utilizarán un total de 78 cajones. Cada uno de ellos es construido en unos diez días. Hay dos tamaños diferentes, dependiendo del emplazamiento que vayan a tener. Así, los que forman parte del dique Norte son 37 unidades y cada una de ellas tiene una eslora de 49,95 metros, una manga de 32,01 metros y una altura de 32,25 metros. Por contra, los que formarán parte del muelle de atraque son 41 cajones algo más pequeño que los anteriores. En concreto, tendrá 20,8 metros de eslora, 18,0 de manga y 27,75 de altura.
Todas estas estructuras están siendo construidas por un buque cajonero atracado en el muelle Marcelino León, al lado de una planta de cemento construida exclusivamente para este cometido. Cada uno de estos bloques, una vez terminados, se fondean en el contradique del Príncipe de Asturias, a la espera de que sean colocados en su posición definitiva.
Los bloques se pueden fondear porque son huecos, pues se asemejan a una caja de botellas de sidra, con una serie de celdillas a las que se les bombea agua para garantizar la navegabilidad de la estructura y que puedan ser remolcados sin problemas. Una vez en su ubicación definitiva, se rellena de arena para fijarlos.