El Rey concedió a Adolfo Suárez el Toisón de Oro, la máxima condecoración del Estado, con motivo del trigésimo aniversario de las primeras elecciones democráticas tras la dictadura franquista.
El Consejo de Ministros aprobó ayer el real decreto de la Jefatura del Estado que concede el Collar de la insigne Orden del Toisón de Oro al que fuera primer presidente de la democracia. La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega expresó la «emoción» del Ejecutivo al aprobar la condecoración real, que simboliza, dijo, la «expresión de agradecimiento y admiración» de los españoles y de los gobiernos que le precedieron a un político «de coraje y de palabra» como fue Adolfo Suárez.
«El tiempo siempre hace justicia con quienes hicieron tanto por cambiar la sociedad», dijo De la Vega, quien recordó que Suárez gobernó en tiempos «cruciales y muy frágiles». «Si el rumbo no se desvió y se logró avanzar en la democracia fue gracias a personas como él, que supieron personificar el coraje y la valentía con que los españoles estaban empujando la transición», añadió.
La Orden del Toisón de Oro fue constituida en 1430 por el duque Felipe III el Bueno de Borgoña y pasó a España con Carlos I por herencia del emperador germánico. Don Juan Carlos, que es quien ostenta ahora la soberanía y el Gran Maestrazgo de la orden, es el único que puede conceder la distinción. En sus treinta y dos años de reinado la ha otorgado a los reyes de los países europeos, pero son pocas las personalidades ajenas a la realeza que la han recibido.
Suárez engrosará así una lista de escogidos y compartirá honores con el último presidente de las Cortes franquistas y artífice también de la Transición, Torcuato Fernández Miranda; el primer jefe de la Casa de don Juan Carlos, Nicolás de Colomer, marqués de Mondejar; y el escritor José María Pemán.