Sábado, 9 de junio de 2007
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Otegi ingresa en prisión para cumplir quince meses de condena por enaltecer el terrorismo
Para evitar su fuga, la Audiencia Nacional ordenó su detención en cuanto el Supremo confirmó la condena El tribunal defiende que sea encarcelado por su peligrosidad, ya que tiene otras cuatro causas abiertas por ese delito
Otegi ingresa en prisión para cumplir quince  meses de condena por enaltecer el terrorismo
El dirigente abertzale, en el interior de un coche policial camuflado en el que fue trasladado hasta la prisión de Martutene. /TELEPRESS
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Arnaldo Otegi ingresó ayer en la prisión donostiarra de Martutene, poco antes de la una de la tarde, para cumplir 15 meses de cárcel por enaltecer a ETA en 2003, con motivo de un homenaje, en Arrigorriaga (Vizcaya), al ex jefe militar de la banda José Miguel Beñarán, 'Argala'. Apenas unos minutos antes, el Tribunal Supremo había rechazado por unanimidad el recurso presentado por su defensa contra la sentencia dictada en abril de 2006 por la Audiencia Nacional; la condena fue declarada firme, así como la pena aneja de siete años de inhabilitación para ocupar cargos públicos.

Para reducir al mínimo el riesgo de que el líder abertzale huyese, todos los trámites legales se realizaron a velocidad de vértigo y con absoluta discreción. Cinco magistrados del Supremo presididos por Juan Saavedra terminaron por la mañana la deliberación que iniciaron el jueves y, de inmediato, enviaron un mensajero a la Audiencia Nacional. Sobre las 11.25 horas, éste entregó en mano al magistrado Alfonso Guevara, presidente del tribunal que condenó a Otegi, un folio firmado con el fallo de la resolución y la aclaración de que, «en los próximos días, se hará público el texto completo de la sentencia».

La Sección Tercera de la Audiencia Nacional dictó la orden de arresto e ingreso en prisión nada más recibir del Supremo esta comunicación. El magistrado Guevara, en previsión de que la condena se confirmase, ya había debatido con sus dos compañeros de tribunal la postura a tomar si el Supremo rechazaba el recurso de Otegi y tenía redactado un modelo de providencia a falta sólo de la firma. El escrito se limita a decir que, alcanzada la firmeza, «ejecútese la sentencia».

Estampadas las tres rúbricas, la providencia pasó a poder del Cuerpo Nacional de Policía, cuyos servicios de Información vigilaban a Otegi desde horas antes. El portavoz de Batasuna fue detenido en las proximidades de la sede de la coalición, en el polígono de Belartza (Guipúzcoa), minutos antes del mediodía, cuando se disponía a desplazarse hasta el hotel San Sebastián, de la capital guipuzcoana, para protagonizar una rueda de prensa.

El encarcelamiento se produce dos días después de que ETA anunciase que retornaba a la actividad terrorista tras catorce meses de alto el fuego. La actuación judicial fue tan veloz y discreta que ni la Fiscalía conoció el fallo del Supremo hasta que trascendió el arresto de Otegi en San Sebastián, una hora después de que la deliberación concluyese.

Peligrosidad «criminal»

Fuentes judiciales desvelaron ayer que los magistrados defienden que el Código Penal considera justificado el encarcelamiento por penas mínimas cuando el condenado presenta «peligrosidad criminal» y tiene abiertas otras causas penales. Las mismas fuentes indicaron que Otegi cumple ambos criterios, ya está procesado como dirigente de ETA en el sumario que instruye el juez Garzón contra Batasuna y tiene abiertos cuatro procesos por delitos de terrorismo -enaltecimiento y pertenencia-, además de una sentencia firme y en suspenso por injurias al Rey, a quien tildó de «jefe de los torturadores».

La única posibilidad de que el portavoz de Batasuna abandone la cárcel a corto o medio plazo es una decisión del Tribunal Constitucional. Cuando dentro de unos días el Supremo notifique el texto de la sentencia aprobada ayer, la defensa de Otegi podrá plantear un recurso de amparo. El Constitucional tiene como costumbre excarcelar a condenados a penas inferiores a cinco años de cárcel. No obstante, para que se produzca una suspensión cautelar de la pena el recurso debe ser admitido a trámite por el tribunal, cosa que no ocurrió con el que el mismo Otegi planteó contra la sentencia firme por injurias al Rey, que fue rechazado de plano.

Otegi puede permanecer en prisión los 15 meses de condena, ya que el delito de enaltecimiento fue juzgado por el Código Penal de 1995, que no prevé redenciones de pena. La ratificación de la sentencia por el Supremo no afecta para nada a la suspensión cautelar de la condena de un año de cárcel por injurias al Rey que, en mayo de 2006, acordó el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco.

 
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