La intranquilidad se ha instalado en el PSOE tras el 27 de mayo. Los socialistas aseguran que, en términos generales, los resultados de los comicios autonómicos y municipales han sido «claramente favorables» a sus intereses, pero no ocultan su preocupación ante la incapacidad para movilizar a los electores de plazas relevantes como Madrid o la Comunidad Valencia. El comité federal, el máximo órgano del partido entre Congresos, aprobará hoy una resolución en la que, en un ejercicio de autocrítica, reconoce «la falta de sintonía del electorado con la organización», e insta todas las federaciones a «redoblar» sus esfuerzo y trabajar intensamente para que de aquí a las elecciones generales «se active la reacción movilizadora».
El PSOE ha insistido una y otra vez a lo largo de los últimos meses en que la motivación de su militancia resulta fundamental para ganar las elecciones porque los votantes de derechas son siempre más activos. La reunión del comité, que tendrá lugar en la sede del partido, en la calle Ferraz, servirá para analizar los resultados electorales, hacer prospección de futuro y estudiar las consecuencias del fin del alto el fuego decretado por ETA. Los socialistas aseguran que tienen la conciencia tranquila y respaldan a José Luis Rodríguez Zapatero por cumplir con su «obligación» de «intentar poner fin a la violencia aprovechando la oportunidad que se abrió» el 22 de marzo de 2006.
El texto que refrendarán los máximos dirigentes del partido defiende que el Gobierno hizo lo que de él esperaban la «mayoría de los ciudadanos». Sin embargo, destila cierta inquietud ante la percepción que la sociedad pueda tener de la gestión del Ejecutivo en estos últimos años, cuando quedan menos de doce meses para las generales. El comité alertará así a los suyos a aplicarse «en la tarea de difundir la acción u los logros del Gobierno». «Tenemos que ser capaces de explicar lo que este período de progreso va a suponer para el bienestar de todos los ciudadanos y para el futuro de España», reclama el documento.
En el mismo capítulo de autocrítica, los socialistas se comprometen a «adoptar decisiones que supongan signos inequívocos de que vamos a atender la opinión y el mandato implícito que los electores nos han trasladado el 27 de mayo». Un aviso a navegantes para todas aquellas federaciones que obtuvieron malos resultados. La criba ya ha empezado en Madrid. Pedro Villalba ha anunciado que dejará el liderazgo en Castilla y León y el murciano Pedro Saura ha puesto su cargo a disposición de la ejecutiva. Sólo el dirigente del PSV, Joan Ignasi Plà, se aferra al cargo.
En clave externa, el comité lanzará también mensajes a los contrarios y, en concreto, a UPN. «Es hora de que aquellos Gobiernos autonómicos y partidos políticos que injustamente han vertido graves acusaciones contra el Partido Socialista y contra el Gobierno y su política, rectifiquen su actitud, expliquen la misma a la ciudadanía y pidan disculpas por su intento insensato de desgastar al Gobierno y al PSOE con mentiras y exageraciones», advierte.