Sábado, 9 de junio de 2007
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SOCIEDAD Y CULTURA

LUIS ANTONIO DE VILLENA, ESCRITOR
«Disfrutamos de forma vulgar y masificada, en ausencia de cultura»
El creador del movimiento poético de los novísimos, ya lejos de aquellos orígenes, ofrece hoy una conferencia dentro de las jornadas Mieres en verso'07
«Disfrutamos de forma vulgar y masificada, en ausencia de cultura»
CREADOR. Luis Antonio de Villena se confiesa poeta por encima de todas las cosas. / JESÚS DOMÍNGUEZ
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Premio Nacional de la Crítica en 1981, Luis Antonio Villena (Madrid, 1951), impulsor de la corriente poética que dio en llamarse de los novísimos, dueño de todos los géneros literarios, declara en el día anterior a su comparecencia en 'Mieres en verso 07', que se siente «antes que nada, poeta; después, ensayista y sólo en un tercer lugar, novelista o narrador». En el telar, tiene un libro que dedicará al desnudo en la pintura, un poemario que recoge en su título una frase de Hegel, 'La prosa del mundo' y una novela que saldrá a la luz el próximo otoño, 'El sol de la decadencia'. El rayo que no cesa.

-¿Qué tal han envejecido los novísimos tras el regreso de Bizancio y Venecia?

-Ya quedan lejos... Fue un punto de partida del que no me he arrepentido nunca. Otros, han entonado palinodias, pero yo reconozco que fui muy feliz. Sin embargo, la poesía, como todo, se mueve. Y estamos en nuevas historias.

-De usted dice García Martín que es un escritor 'todoterreno', a lo que atribuye virtudes y defectos por exceso. ¿Se reconoce en el retrato?

-No comparto nada con García Martín. No hay comunicación; en parte, por él, que es una persona muy atravesada, nada dispuesta a la amistad. Lo veo muy lejano y no me interesa. Es verdad que puedo ser un escritor 'todoterreno', pero la valoración se la dejo al lector, porque el crítico García Martín no es objetivo desde hace muchos años.

-En cualquier caso, reconocerá que su facilidad creativa es extraordinaria... En 2004, por ejemplo, publicó 'Madrid' (ensayo), 'Huesos de Sodoma' y 'Patria y sexo' (narrativa) y 'Desequilibrios y 'Alejandrías' (poesía)...

-Escribiría menos si me dedicara a otras cosas. Es lo que le decía a Gil de Biedma, que si hubiera tenido que ir a una oficina todas las mañanas, mi producción sería menor. Pero sólo me ocupo de escribir. Y lo hago con gusto, queriendo mucho mi vocación. El ejemplo del año 2004, por otra parte, es equívoco. 'Alejandrías' es una recopilación de poemas antiguos hechos por otra persona. De 'Patria y sexo' ya tenía escrita con anterioridad la primera parte... Y, luego, están los factores editoriales que hacen coincidir libros a un mismo tiempo.

-Entre los múltiples premios literarios que ha obtenido, esta el Sonrisa vertical de narrativa erótica. ¿Vivimos en un mundo epicúreo o predomina el ardor guerrero?

-Vivimos en un mundo falsamente epicúreo, en el que confundimos el epicureísmo con pasarlo bien los fines de semana de un modo gregario. Ese derecho de todos al placer, en vez de vivirlo de manera elevada, lo disfrutamos por abajo, de forma vulgar y masificada, sin ningún refinamiento y en ausencia de cultura, toscamente. Y, al tiempo, se está produciendo un retroceso de las libertades individuales, aunque las colectivas estén formalmente protegidas. Se nos hace creer que vivimos en el mejor de los mundos posibles y no es verdad. Visto con perspectiva histórica, aunque yo no defienda en absoluto que cualquier tiempo pasado fue mejor, estábamos mejor en los 80. Para nuestra época, se puede recuperar el concepto marxista de alienación.

-Al menos, ¿España ya ha asimilado las diversas orientaciones sexuales, o resiste la moral de pelo en el pecho?

-Oficialmente, se ha asumido. Otra cosa es el día a día y la gente común. Todos estamos educados en el machismo, que permanece en lo profundo de nuestras entretelas. Y el machismo repudia al débil y al diferente. No es sólo un fruto del franquismo, sino de quince siglos en los que se ha perseguido, denostado, humillado y quemado a los homosexuales. Y, además, todavía tenemos una jerarquía eclesiástica reaccionaria. Yo no estoy en contra de las religiones, pero sí de la iglesia montaraz.

-La pregunta anterior obedece, claro está, a su declaración explícita como persona de condición gay. ¿Cree que es necesaria la militancia pública?

-Cuando nuestra condición sexual es atacada, sí. Pero tampoco se trata de mitificar nada. Es sólo una manera de ser, como decía Gil Albert. Entre los homosexuales, los hay maravillosos y todo lo contrario. Como entre los heterosexuales, los transexuales o las lesbianas. Ni mitificación, ni persecución.

-Entre sus obras, se presta atención a los marginales y fracasados. ¿El malditismo mantiene su veta creativa?

-La idea básica de vivir al margen de la realidad establecida y sentirse frente al poder, es una inspiración rica para el conjunto del arte. No obstante, los bohemios de hoy, no son los de finales del siglo XIX. Y también se ha de hacer la distinción entre aquellos que tienen la vocación de fracaso, por así decir, y los que fracasan a pesar de perseguir el éxito.

-Mieres es una población de una comunidad periférica. ¿Todavía existen los poetas provincianos o el territorio es el de la aldea poética global?

-Yo creo que hay más actividad poética fuera de Madrid, que en Madrid. Ahora mismo, la capital sería Córdoba. Venir a Madrid ya no es necesario para hacer carrera literaria.

-Como comentarista de la vida social, actividad de la que también se ha ocupado en la radio, ¿qué ocurre en Madrid que se ha vuelto conservador?

-Después de la muerte de Tierno Galván, que era una persona culta y casi un mito y que nunca fue derrotado en las urnas, lo sustituyó un hombre de buena voluntad que carecía de esa talla (Juan Barranco), y desde entonces el PSOE no ha encontrado candidatos adecuados.

-Volviendo al eje, ¿se lee mucha poesía?

-En general, vivimos en un país muy inculto. Y estamos empezando a darnos cuenta. El nivel es muy bajo, a pesar de los esfuerzos de las editoriales que no se preocupan sólo de la caja registradora. En Alemania, se considera que un escritor es minoritario si vende 20.000 ejemplares. Aquí sería un éxito de ventas. Se calcula que los españoles que leen son un 35 o un 40 por ciento, y ese porcentaje sería mucho menor si habláramos de lectores habituales.

-¿Qué relaciones tiene con Asturias?

-Las de amigos como Juan Cueto o Mariano Antolín. Pero también recuerdo a Carmen Castañón, que me llevó a Mieres por primera vez. Sé que ha muerto. Es una mujer que merece un gran homenaje.

 
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