Domingo, 10 de junio de 2007
Registro Hemeroteca

en

GIJÓN

GIJÓN
Una antigua ciénaga que lleva 60 años como parque
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

«Cumpliendo órdenes de la Alcaldía, se permitió el libre acceso del vecindario al parque de Isabel la Católica, enclavado en la Ería del Piles, cuyos jardines se vieron muy concurridos». De esa sucinta forma informaba EL COMERCIO a los gijoneses el 3 de junio de 1947 de la apertura al público en domingo del que estaba llamado a convertirse en el espacio verde más emblemático de la ciudad.

Ese dato es el que se maneja en la actualidad para celebrar el 60 aniversario de Isabel la Católica, porque pese a la importancia adquirida con los años no hubo en su día una inauguración oficial como tal. La explicación es que no se consideró totalmente terminado hasta 1967.

La historia del parque gijonés viene recogida en un libro publicado en 1968 por Daniel Arbesú, colaborador de este diario. La publicación relata que empezó a proyectarse en 1938 cuando la ciudad ya había alcanzado los 100.000 habitantes y las autoridades municipales vieron que necesitaba un área de esparcimiento acorde con ese tamaño de población. En 1941 la Corporación local aprobó su construcción mediante el saneamiento de una ciénaga.

Y es que el pulmón verde, con una superficie de 151.857 metros cuadrados, es un claro ejemplo de recuperación de terrenos degradados y conversión de un erial en vergel. Se partió de una zona pantanosa llena de mosquitos denominada 'Charca del Piles' o 'Llamarga del Molinón' y para su relleno el Ayuntamiento de Gijón obligó a los contratistas de la ciudad a verter los escombros en ella.

A pesar de que se volcaron más de 40.000 metros cúbicos de basuras, escombros y tierras durante dos años aún quedaron zonas pantanosas, donde se decidió crear los lagos hoy existentes. Los primeros árboles se plantaron en 1944. En 1954 se adquirieron las primeras aves y su rosaleda se completó en 1955. Poco después llegaron a la zona otros animales, las esculturas de Laviada y los primeros y rudimentarios juegos infantiles.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo


Canales RSS