La caída en el ritmo de reservas no afecta sólo a los empresarios receptores de visitantes (hoteles, casas de aldea y campings), sino también a los emisarios de viajeros, esto es, las agencias de viajes. Desde la entidad que aglutina a todas las del Principado, Adeave, su presidente, José María Díez, aseguró a EL COMERCIO que «este mes de junio está siendo excepcionalmente lento en cuanto al ritmo de reservas de viajes. Es muy bajo».
En su opinión, aunque los recientes comicios electorales «han retraído a muchas personas, que han pospuesto la decisión de sus vacaciones hasta después de las elecciones», lo cierto es que desde Asturias se nota «un cambio en el ritmo vacacional: cada vez son más los que huyen de la temporada alta, sobre todo de agosto, y cada vez son menos los que salen más de diez días».
De hecho, ese cambio se refleja en los propios folletos, «puesto que, hace unos años, el raro era el que te ofrecía menos de quince días. Ahora, de esos no hay ninguno. Como mucho, te venden nueve noches, y siempre para los destinos internacionales».
Destino estrella
No obstante, Díez coincide con los empresarios hoteleros en afirmar que «aún es pronto», ya que hay puntos fijos «que, seguro, no fallarán». De hecho, ya se atreve a avanzar cuáles serán los destinos estrella de los asturianos en esta temporada estival: «Los cruceros por el Mediterráneo, cada vez más demandados; los viajes al Caribe, a todo tipo de resorts con todo incluido, y, como siempre, las salidas a Benidorm».
Junto a los veinte autocares que en julio y agosto pondrán rumbo a la ciudad levantina, también los vuelos «hacia Canarias y Mallorca tendrán los pasajes completos, porque son salidas muy habituales desde el Principado». Díez apunta un lugar que comenzó siendo salida nupcial y se ha consolidado como destino vacacional: «Natal, en Brasil».