Asturias ha pasado de ser receptora a donante. Después de duros años en los que las bolsas de sangre y plasma no llegaban a cubrir siquiera las necesidades quirúrgicas de los hospitales asturianos, en lo que va de año el Centro Comunitario de Sangre y Tejidos de Asturias ha podido ceder parte de sus existencias a comunidades autónomas limítrofes, como Galicia y Cantabria, e incluso a Madrid, donde las necesidades resultan más acuciantes.
«Por una vez podemos ser solidarios con los demás, como lo fueron antes con nosotros», señaló el presidente de la Hermandad de Donantes de Sangre de Gijón, tras la asamblea general celebrada ayer en el Palacio de Congresos de Gijón y que estuvo presidida por el consejero de Salud, Rafael Sariego. Precisamente a su implicación y a su gestión política atribuyó Faustino Valdés «los dos años de bonanza en la donación de sangre. Porque lo importante no son las instituciones, sino las personas. Es un orgullo que en un momento en que las donaciones están cayendo en toda España aquí hayan subido. Afortunadamente, ahora la sangre espera por el enfermo y no el enfermo por la sangre, como hasta hace un par de años», apuntó.
Anunció también Valdés que los días 1, 2 y 3 de mayo de 2008 Gijón acogerá el Congreso Nacional de Donantes de Sangre, en el que contarán con «destacados participantes». Igualmente, el próximo jueves el Ayuntamiento de Gijón recibirá en Madrid la Medalla al Mérito Nacional por su incondicional colaboración con la Hermandad de Donantes.