Lunes, 11 de junio de 2007
Registro Hemeroteca

en

OPINIÓN

AL GRANO
Alcalde hasta el final
GABINO de Lorenzo se ha descartado para suceder a Ovidio Sánchez en la presidencia del PP asturiano. El alcalde de Oviedo considera incompatible su cargo institucional con el liderazgo dentro del partido. Para De Lorenzo hay una contradicción evidente entre pedir colaboración al Principado para desarrollar proyectos, tarea que le corresponde como alcalde, y confrontar con el Gobierno regional como máximo dirigente del PP. El razonamiento de Gabino es más una disculpa que un argumento, porque la mayor parte de los responsables institucionales son también líderes en sus partidos: Zapatero es secretario general del PSOE, Aznar era presidente del PP cuando estaba al frente del Gobierno, y una buena parte de los presidentes autonómicos son igualmente líderes regionales de sus formaciones políticas. No hay incompatibilidad ninguna. Tampoco es cierto que un dirigente de partido confronte más con las administraciones gestionadas por el partido rival de lo que lo hace un alcalde. El mejor ejemplo es el propio Gabino de Lorenzo que lleva muchos haciendo política con la banda del 'cerco de Oviedo' cruzada sobre el pecho. Ni que decir tiene que para Gabino los sitiadores de Oviedo son Areces, Zapatero y cualquier dirigente de la izquierda que no apoye sus ideas.

Gabino de Lorenzo es un político de vocación municipal. Le importaron desde el principio las calles, las fachadas de las casas, el ornamento urbano, las fiestas de San Mateo y los equipamientos de la ciudad. Esa es su preocupación desde hace veinte años, en que abandonó su carrera como ingeniero especialista en hornos altos para dedicarse a la política. Sólo le interesa la problemática del casco urbano, hasta tal punto es así que a diferencia de otros alcaldes nunca dijo nada sobre autovías o trenes de alta velocidad. Le interesa más el terreno que pisa que el horizonte que abarca su mirada.

Tratar de convertir a De Lorenzo en sucesor de Ovidio Sánchez es absurdo, porque el alcalde de Oviedo podía haber sido presidente del PP cuando hubiera querido, por delante de Ovidio y de cualquier otro hipotético competidor. Nunca le interesó la vida orgánica ni la política fuera de su ciudad. Gabino es ya demasiado mayor para cambiar de aficiones.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo


Canales RSS