La capilla del Tanatorio Los Arenales, de Oviedo, acogió en la tarde de ayer las exequias de despedida por Marcelino Menéndez Fernández, popularmente conocido como 'El Nene', quien falleció el lunes a los setenta y un años de edad. Menéndez Fernández deja viuda a Elvira Fernández Zapico, con la que tuvo dos hijos. Los restos mortales de 'El Nene' fueron posteriormente incinerados en el tanatorio ovetense.
Marcelino Menéndez Fernández se convirtió en una persona muy popular en la ciudad tras su regreso a la misma a finales de los 70. Y es que pasó varios años como emigrante en Bélgica, donde entabló una fuerte relación con quien sería amigo y socio en varias de sus principales iniciativas empresariales, Manuel Escobar.
Cuando regresó a España, 'El Nene' desarrolló su faceta empresarial en la venta y promoción de máquinas tragaperras, una actividad que le proporcionó una importante reputación. Dentro de este ámbito su empresa más popular sería Recreativos Asturnene. El dinero obtenido en esta primera época tras su vuelta a Asturias le permitió adquirir incluso un local en la calle del doctor Aquilino Hurlé que cedió de forma gratuita al Partido Comunista, al que le unían lazos tanto ideológicos como familiares.
La gran pasión de Marcelino Menéndez, no obstante, fue la hípica, mundo en el que destacaría por sus importantes cuadras y éxitos deportivos como criador. Su primera gran inversión en este campo fue la adquisición de una finca anexa al Centro Hípico Astur (Chas), ante la imposibilidad del propio centro para alojar todos sus caballos. Posteriormente abriría en Pruvia el prestigioso Centro Hípico Cuadrastur, al frente del cual estaría más de una década. La afición de 'El Nene' por los caballos fue heredada por su hijo Marcel Menéndez, quien llegó a ser campeón de España Juvenil y actualmente se dedica al mundo de la enseñanza en este mismo campo.