De 116.572 a 89.732. Así bajó el número de préstamos de libros en la Biblioteca Pública Jovellanos, de titularidad regional, entre 2003 y 2006. La caída fue de un 23%. En la red municipal de bibliotecas -formada por once centros- los porcentajes no resultan tampoco halagüeños: los préstamos de libros descendieron de 192.157 a 166.033, un 13,59%. Lo que revelan los números es que el número de préstamos del soporte más tradicional de los atesorados en todas las bibliotecas de la ciudad ha disminuido un 17,16% de media en tres años.
El envejecimiento de la población y las nuevas formas de entender el ocio son los factores que propician la caída, sugiere el director de la Biblioteca Jovellanos, Fernando García Abella. La gente viaja más y pasa más tiempo delante del ordenador. No navega con el Ahab de 'Moby Dick', para eso prefiere internet. «Las tendencias hay que verlas en una horquilla amplia de tiempo», explica García Abella.
1997 fue el año estrella de los préstamos realizados en su biblioteca. Tocaron techo, los usuarios adultos sacaron 141.204 libros y 49.000 discos. En 2006, los libros bajaron a 78.318 y los discos a 36.000. La resta revela que en estos nueve años se dejaron de prestar 62.886 textos a mayores de edad en la biblioteca del Principado en Gijón, un equipamiento situado en pleno centro de la ciudad que cuenta un fondo de 169.269 documentos. El porcentaje resulta gráfico: la caída en diez años fue del 44,53%.
Utilizar el carné
El número de socios activos -los que al menos una vez al año utilizan su carné para tomar un documento prestado- tanto adultos como infantiles registrado en 2003 en la Biblioteca Jovellanos ascendían a 14.096 personas. Ahora hay 2.697 menos, un total de 11.399, y según las estadísticas realizadas por la propia institución, entre 2005 y 2006 el número de socios activos dio un saldo negativo del 4,47%.
¿Cae sólo la lectura? No. La gente también saca cada vez menos cedés. García Abella esgrime como argumento indiscutible que «cada vez hay más descargas de música a través de internet». Lo único que crece, de forma considerable, es el préstamo de películas en formato DVD. En 2003, la biblioteca del Principado prestó 15.093 y el año pasado, 47.000. Hay un dato que resulta, cuanto menos, curioso: el préstamo de películas y discos superó en 2006 al de libros.
Cada vez más 'media'
La raíz 'biblio' pierde fuerza frente a la palabra mediateca. Y no ocurre sólo en el gran archivo de la red regional. También pasa en el entramado local. Los fondos de las once bibliotecas municipales contienen 232.214 documentos. Y si en 2006 prestaron un total de 166.033 libros, la suma de cedés y películas ascendió, también el año pasado, a 78.847 préstamos.
Pero también en este apartado se aprecia un descenso en la cantidad de discos retirados (casi 20.000 menos el año pasado que en 2003), y crece de forma relevante la cifra de películas elegidas en las salas de préstamo: desde 2002, las bibliotecas de la red municipal han visto multiplicada por cuatro esta opción y el año pasado sus usuarios cogieron de los centros 43.040 DVD.
Pumarín Gijón-Sur y El Coto son las dos bibliotecas de la red del Ayuntamiento que mayor número de préstamos de libros registran. En la primera, a lo largo de 2006 se efectuaron 30.099. En la segunda, 27.677. Reitera el responsable de la Biblioteca Jovellanos que «los datos hay que mirarlos en su contexto». Los dos centros municipales más próximos a la calle de Jovellanos son el de La Arena y El Llano.
Estas dos bibliotecas cuentan con un número considerable de usuarios y, en lo referente a libros, en La Arena se prestaron 23.449 el pasado año y en El Llano, 22.881. Esas cifras distan mucho de las que recoge la Biblioteca Pública de Montiana, que cuenta con un fondo de 7.915 documentos de todo tipo, 7.221 de ellos libros. A lo largo de 2006, en Montiana se prestsron un total de 2.084 documentos.
El Ayuntamiento adquirió para sus bibliotecas en esos 365 días un total de 26.193 libros. «Nosotros intentamos surtir nuestros centros con todo lo que los usuarios nos piden, por eso admitimos sus sugerencias», comenta Carlos González Espina, director de la Red de Bibliotecas Municipales.