El puerto deportivo recibió ayer un inusual visitante. Un delfín listado de aproximadamente 1,60 metros de longitud llegó a primera hora de la mañana a la zona de los pantalanes. No lo hacía solo, llegaba en un grupo de siete ejemplares. Sin embargo, fue el único que se quedó en el lugar, «bien porque se despistó o porque tenía algún problema de salud», explicó Luis Laria, presidente de la Coordinadora del Estudio y Protección de las Especies Marinas (Cepesma).
Fueron varios miembros de esta entidad, con colaboración de la Cruz Roja, quienes consiguieron que el delfín regresase a mar abierto después de casi cuatro horas de trabajo. El animal se resistía a abandonar el puerto deportivo y los expertos preferían que lo hiciese para que su vida no corriese peligro por el casi continuo paso de las embarcaciones de recreo por la zona. A las seis de la tarde, la lancha en la que viajaban los miembros de Cepesma consiguió guiar al delfín hasta las inmediaciones de la playa de Poniente. «Estaremos vigilantes en los próximos días por si sufriese algún problema, ya que tenía parásitos en las cuatro aletas y puede ser que estuviese algo más delgado de lo habitual», apuntó Luis Laria.
El delfín listado «no es una especie muy rara de ver en el Cantábrico, aunque lo extraño es que el grupo se acerque tanto a la costa», aseguró el experto. La presencia del animal en el puerto deportivo levantó la expectación entre viandantes y usuarios.