El relator especial de la ONU para la Vivienda, Miloon Kothari, recomendó ayer al Gobierno español que alerte abiertamente a ciudadanos e inversores de que el país «se enfrenta a una grave crisis» inmobiliaria. «El Gobierno español trabaja en el buen camino, pero debe intervenir más en el mercado e informar claramente de que en unos años llegará una grave crisis que afectará a gran parte de la población», declaró el experto de la ONU. Kothari visitó España el pasado mes noviembre invitado por el Gobierno y estudió, en concreto, los casos de Madrid, Bilbao, San Sebastián, Almería, El Ejido, Roquetas de Mar, Sevilla, Barcelona y Zaragoza.
Su objetivo era elaborar un informe con recomendaciones que será presentado al Consejo de Derechos Humanos de la ONU en noviembre, aunque ayer adelantó sus conclusiones preliminares, que ya fueron expuestas hace unos días ante ese mismo organismo. «El principal problema de la vivienda en España es que no es asequible, con lo que una considerable proporción de la población dedica más del 40% de su salario al pago de hipotecas», explicó. Su temor es que ese elevado porcentaje tenga un efecto directo en el disfrute de otros derechos humanos, como el «acceso a la educación, la alimentación o el vestido».
En ese sentido, apuntó que la alta tasa de violencia doméstica que se registra en España, «de las más altas de Europa», está «directamente relacionada con el problema de accesibilidad». «Si las mujeres no tuvieran tan difícil acceder a una nueva vivienda se sentirían más libres para salir de su entorno», explicó.
Según datos de la Asociación Hipotecaria Española (AHE) incluidos en su informe preliminar, sólo el 0,3% de la población española era vulnerable por impago de hipoteca en septiembre de 2006, aunque Kothari teme que «la situación no pueda sostenerse a largo plazo».
«En cuanto suban un mínimo los tipos de interés -apuntó-, las personas que no podrán hacer frente a su hipoteca aumentarán considerablemente», por lo que es fundamental que aumenten las viviendas de protección oficial de promoción privada en venta y en alquiler y que «se informe claramente a ciudadanos e inversores de que ese momento va a llegar».
Para Kothari, «la solución no pasa por incrementar el suelo edificable, porque el precio al que sale a la venta incluye las expectativas de revalorización, con lo que incluso para el sector público resulta difícil adquirirlo». Por ello, abogó por intervenir en el sector a través del control de la especulación, la ocupación de las viviendas vacías (el 15% del total) y la reducción de los precios de los inmuebles sociales, que «suelen ser demasiado elevados para la población de ingresos más bajos».
Además, «la promoción de viviendas está restringida a pocos actores, que se reparten ganancias astronómicas», así que habría que abrir el mercado a nuevos promotores, que se encarguen de dinamizar el mercado, especialmente para los jóvenes y en régimen de alquiler.
En ese sentido, recordó que sólo el 12% de las viviendas se alquilan, «uno de los porcentajes más bajos de Europa», y «prácticamente todas están en manos privadas, con sólo el 2% calificado como vivienda social, frente al entre 10 y 30% de otros países europeos».
Otro aspecto que preocupa a Kothari es «el aburguesamiento» de las ciudades, que lleva a la segregación, los desalojos y el empleo de violencia física y psicológica para forzar al abandono de los hogares, fenómeno conocido como «mobbing» sobre el que, en su opinión, hay escasa jurisprudencia. No obstante, el experto reconoció los esfuerzo de las autoridades para hacer efectivo el derecho de todo español a disfrutar de una vivienda digna y adecuada.
Entre esos esfuerzos citó la creación y compromiso del Ministerio de Vivienda, la ley del suelo, el plan de vivienda, el código técnico de la edificación y el plan nacional de calidad de aguas.
El riesgo de los tipos
El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández, advirtió ayer de manera expresa a las empresas y a aquellos compradores de vivienda que se ven 'forzados' a contratar una hipoteca a largo plazo, de hasta 50 años de vida. Pero no fue el suyo un mensaje de pesimismo. En su opinión, y al igual que planteó el vicepresidente económico Pedro Solbes, la política monetaria alcista emprendida por el Banco Central Europeo (BCE), lejos de ser «mala» para España, «está resultando particularmente apropiada» al trasladar el mensaje de que «se debe ahorrar más y gastar menos». Fiel a la ortodoxia económica más pura, Fernández Ordóñez huyó de cualquier extremismo en su comparecencia ante la comisión de Economía y Hacienda. Ni el «aquí no pasa nada» que predican algunos, ni los mensajes «alarmistas» sobre que miles de familias pueden perder su casa a medio plazo por impago.
Un buen ejemplo de ello, expuso, son las cifras del consumo privado, que presentan una «suave desaceleración» a causa de la menor renta disponible y el descenso de la riqueza, pero en modo alguno puede hablarse de caída. Según el Instituto de Estudios Económicos, la demanda de este tipo de créditos casi se duplicó durante 2006.
Disminuye también la tasa de ahorro de las familias. La diferencia, según el Banco de España, es que los propios cambios experimentados en los tipos y las expectativas de menor revalorización «ya han comenzado a ejercer un efecto modulador sobre la demanda de vivienda», que a su vez se traslada a una cierta moderación del interés oficial -ahora situado en el 4%-. Otro ejemplo más de la doble vertiente que supone un precio del dinero más alto en la 'zona euro'.