Libre y feliz tras dormir su primera noche en su casa, París Hilton comenzó ya a desgranar sus experiencias entre rejas en entrevistas exclusivas que van proliferando con cada hora que pasa fuera de la cárcel. A la ex presidiaria le ha faltado tiempo para contar su odisea en el centro de detención para mujeres Century de Lynwood (California), donde fue puesta en libertad en la madrugada del martes.
Cuando sólo habían pasado unas horas de la excarcelación, la joven millonaria, se sentó en una de las mansiones familiares mientras se arreglaba su melena rubia para hablar en exclusiva con la revista 'People'.
«No me conocen. Soy una buena persona, una persona con compasión, con un gran corazón. Soy sincera y lo van a ver», declaró al semanario del corazón desde la mansión de su abuelo en Bel Air. Un día más tarde, le tocó le turno a Larry King, de la CNN. «Llevo dos días sobrepasada simplemente por estar fuera, por ser libre de nuevo», manifestó en televisión. Hilton describió su celda sin radio ni TV, sólo un inodoro unido al lavabo, una litera y una mesa de metal. El momento más humillante fue su cacheo: «desnuda frente a alguien ajeno»..