La polémica por los inmuebles situados en los números 3, 5 y 7 de la calle El Villar, y el 38 de la avenida del Mar continúa a diario. Ayer fue la Asociación de Vecinos Paulino Vicente quien calificó lo sucedido como «'mobbing' inmobiliario», pues considera que la empresa promotora de los nuevos pisos ha abandonado el mantenimiento de los actuales inmuebles hasta poder justificar su ruina. De esa forma, dice el colectivo, los derribos que ha solicitado serían aprobados y los inquilinos actuales, desalojados.
Paulino Vicente dirigió una carta al Ayuntamiento donde solicita la remisión a la Delegación del Gobierno de tres expedientes con sanciones a la empresa por incumplimiento de obras en la calle, más un informe de los bomberos sobre la extinción de un incendio en las naves del número 3.
«Es nuestra intención demostrar a la Delegación del Gobierno en Asturias la dejadez y el abandono provocado intencionadamente por la propiedad, con el único y exclusivo objeto de llevar a una situación de ruina estos inmuebles», explica el escrito de la asociación.
La operación inmobiliaria ha enfrentado al departamento que dirige Antonio Trevín y al concejal de Urbanismo, el ex socialista Alberto Mortera. Este segundo reclama al anterior que rechace formalmente la solicitud de demolición de la empresa. Trevín, por su parte, argumenta que el permiso de su administración atiende únicamente el cumplimiento de las normas urbanísticas del Ayuntamiento. Según la Delegación, el constructor arguye la ruina, más la necesidad de pisos nuevos en la zona y la posibilidad de que los vecinos encuentren alquileres similares sin mucha dificultad. Todos esos argumentos, más la recalificación, dice Trevín, coinciden con lo aprobado por el Ayuntamiento.
Por su parte, Paulino Vicente reclama a ambas administraciones una postura contundente que garantice a los residentes el mantenimiento de sus casas. Apela incluso a un informe de las Naciones Unidas que califica el 'mobbing' de «violación de los derechos humanos», según recoge la carta presentada ayer.