Wimbledon 2007 registrará este domingo la repetición de la final masculina del año pasado: Rafael Nadal (2) frente a Roger Federer (1). En la penúltima ronda, el mallorquín derrotó a Novak Djokovic (4) por 3-6, 6-1, 4-1. No obstante, el jugador serbio tuvo que retirarse por un problema físico en el dedo meñique de su pie izquierdo.
Por su parte, el suizo Federer se impuso al francés Richard Gasquet (12) por 7-5, 6-3 y 6-4 en una hora y 44 minutos. La final se disputará hoy a partir de las 15.00 horas (Cuatro y Canal Plus).
El jugador helvético y el de Manacor se encontrarán por decimotercera vez. Nadal lleva una llamativa ventaja de 8-4. Este año coincidieron en tres oportunidades: en la final de Montecarlo ganó el español, en la del Masters de Hamburgo salió airoso el de Basilea y en la final de Roland Garros volvió a vencer el balear.
Mientras Federer persigue su quinto Wimbledon consecutivo, con lo que igualaría el récord establecido en su momento por el sueco Bjorn Borg, Nadal aspira a convertirse en el segundo campeón español, tras el título que consiguió Manolo Santana en 1966 al vencer en la final al estadounidense Dennis Ralston.
Sorpresa por el abandono
Nadal no ocultó una cierta sorpresa ante el abandono de Djokovic, que, curiosamente, se había retirado ante el español en cuartos de final de Roland Garros 2006. «Ya en el primer set de este partido de hoy me di cuenta de que él hacía un leve gesto de dolor, aunque no esperaba su marcha de la pista», dijo el balear. «Soy consciente de que Novak estaba cansado de su partido contra Baghdatis, pero no sabía hasta qué punto su dolor era importante, porque tenía que preocuparme de lo mío», agregó.
A Nadal le costó meterse en el partido. Tras ceder la manga inicial se propuso atacar con fuerza y su sistema dio resultado. El serbio pidió al fisioterapeuta tras el cierre del segundo set y, aunque fue asistido de su problema en el dedo meñique del pie izquierdo, optó por la retirada.
De su encuentro contra Federer, el manacorí comentó: «Si el año pasado me faltó convencimiento para ganar, creo que ahora tengo algunas posibilidades más; desde luego lucharé al cien por cien». Nadal entiende que tiene que ser «más agresivo» para poder doblegar al suizo. «Eso es algo que he aprendido este año. Llegar de nuevo a la final es muy importante para mí y voy a tratar de no dejar escapar esta oportunidad, aunque ya se sabe que Federer aspira a un quinto título consecutivo», señaló el mallorquín.
Nadal es el primer español que llega a la quinta final de un Grand Slam. Con Federer ha coincidido ya tres veces: el año pasado, en Wimbledon y Roland Garros, y en 2005 en la competición francesa. En esa línea, el número uno del mundo declaró que «estamos en la final porque somos más consistentes, nuestro juego es más sólido y no solemos permitirnos contratiempos».
Venus, campeona
Y Venus Williams, vigesimotercera cabeza de serie, se coronó ayer campeona de Wimbledon por cuarta vez, tras haber ganado los torneos de los años 2000, 2001 y 2005.
Fue subcampeona en las ediciones de 2002 y 2003. En la final de este año, una de las más flojas del historial de la competición, la americana superó a la francesa Marion Bartoli (18º) por 6-4 y 6-1 en 90 minutos.
Venus Williams recibió un premio de 1.092.000 euros. La finalista obtuvo como recompensa 546.000, todo un capital para ella. En la era Open, a la tenista estadounidense sólo le superan en número de títulos en Wimbledon tres jugadoras: Martina Navratilova (9), Steffi Graf (7) y Billie Jean King (6).