-Se marcha y llega Raúl Entrerríos. Valladolid no se queda sin representación asturiana.
-Han tenido suerte de fichar a Raúl. Además, no llega de nuevo, ya tiene la experiencia con Pastor de la selección. Raúl es muy listo y trabajador y pronto hará olvidar a Chema, Gull o Garabaya.
-Hablando de asturianos, ¿qué opina de sus 'paisanos' en la Asobal?
-En Asobal podría haber un equipo muy potente de asturianos. Si cuentas jugadores salen unos 15: los Entrerríos, Prendes, Marcos Fernández Brea, Viti, Ruesga El rendimiento de la cantera asturiana es muy elevado. Sobre todo si se tiene en cuenta la barrera que supone no tener un equipo en la máxima categoría.
-El Grupo de Cultura Covadonga estuvo a punto de conseguirlo hace tres años.
-Pero hay mucha diferencia entre los equipos de Asobal y la División de Honor 'B'. Para llegar a la primera categoría tienes que ir con ciertas garantías porque la diferencia económica es muy grande. Es posible que si hubiera subido lo hubiéramos visto sufrir porque lo realmente vital es el dinero. Es necesario un proyecto serio, sin prisas, con un inversor estable y con ganas de hacerlo bien. Esperemos que esto ocurra pronto y que me pueda retirar en Asturias.
-Aquel año jugaba un joven que marcaba la diferencia. ¿Cómo se desenvuelve Carlos Ruesga en Asobal?
-Está a un nivel altísimo. En el primer año se convirtió ya en un jugador decisivo en un club del potencial del Portland. No me quiero imaginar el nivel al que puede llegar.
-¿Y cómo le ve desde dentro de la pista?
-Es un jugador difícil de defender porque tiene muchos recursos. Lo que hace que Carlos Ruesga sea realmente peligroso es que te lanza por un lado, por el otro, en posiciones inverosímiles, te finta y hace jugar a todos sus compañeros.