La reforma de El Molinón comenzará por la grada Norte. Cuestiones estéticas aparte, la reforma de la vieja grada de Coes y Fundador será uno de los elementos clave de los cambios estéticos y estructurales que sufrirá el campo municipal gijonés, quizá el más importante junto con el aprovechamiento lúdico, deportivo y hostelero de la grada Este.
El proyecto, al que ha tenido acceso EL COMERCIO, está perfectamente definido. La empresa adjudicataria de las obras, La Ruta de El Molinón, ha trabajado con el concepto general de crear grandes espacios para su futura explotación y, a la vez, modernizar el campo en cuanto a servicios y seguridad. Se han cuidado todos los detalles, desde la creación de la piscina climatizada hasta las medidas de seguridad, pasando por el recrecido de la grada Norte o la total renovación de los servicios higiénicos. Será más de un año y medio de obras. A principios de 2009, el viejo campo centenario poco tendrá que ver con su actual y conocida decrepitud.
¿Por qué se empezará por la grada Norte? Uno de los motivos fundamentales esgrimidos por la empresa es que se trata de una de las zonas más complicadas de todo el proyecto de reforma del campo. El compromiso -que dan por seguro que cumplirán- es recrecer la citada grada y colocar su estructura, tanto interior como exterior, a la altura de las tribunas Este y Oeste. Externamente, ello supondrá casi duplicar la actual altura. El problema es que, al estar tan cerca del río, el terreno es muy arenoso y los estudios han dejado claro a los técnicos de la empresa la necesidad de reforzar las estructuras para soportar el nuevo peso que supondrá todo el recrecido. Será necesario cavar unos importantes agujeros en el suelo y colocar micropilotes que superen la zona arenosa y lleguen hasta la piedra a un nivel inferior. Ello garantizará la seguridad de la grada para el futuro. Luego, se colocarán todos los paramentos, la viga maestra y, en suma, los elementos de la estructura de la nueva grada. Además, si en el futuro fuera necesario aumentar el aforo de El Molinón, el nuevo graderío podría ser habilitado para unos mil espectadores en apenas tres o cuatro semanas.
Eje cultural
Las obras en la grada Norte empezarán en setiembre u octubre y obligaran a su clausura durante algún tiempo. Luego, según el plan de obra previsto, la empresa tiene intención de trabajar en dirección Norte-Sur, a la vez en la grada Este y en la 'tribunona'. Lo prioritario será la cubierta exterior. Cuando ésta esté terminada se irán derribando paso a paso las partes de las gradas que sean necesarias para llevar a cabo la obra nueva. Para ello se cuenta con la colaboración del Sporting, que tendrá que ir recolocando a los abonados al mismo ritmo que se desarrollen las obras.
¿Cuáles serán las principales actuaciones en el campo? El mayor protagonismo lo acapararán la grada Este y la 'tribunona'. La primera porque será el eje de las actividades lúdico-culturales, y la segunda porque albergará el Museo del Sporting y un buen número de oficinas -algunas de ellas con una vista espectacular, a más de 11 metros de altura- que saldrán al mercado en régimen de alquiler.
En la planta baja de la grada Este se crearán tres grandes espacios de más de 700 metros cuadrados cada uno que se destinarán a negocios hosteleros, en concreto de restauración. Sobre estos locales, en una primera planta, se habilitará un gran espacio de 1.839 metros cuadrados -todo el largo de la grada- cuyo destino está aún por definir. No se descarta que finalmente lo ocupe una franquicia de ropa y artículos vinculados con el deporte. Parte de la segunda planta también estaría dedicada al deporte mientras que la tercera y última estará reservada a otra de las estrellas del proyecto: una piscina olímpica de 25 metros de largo por 12 de ancho, con un vaso de 1,60 metros de profundidad que, lógicamente, ocupará una parte del espacio inferior. El peso del agua obligará a reforzar la estructura de la grada. En toda la obra del campo, la empresa tiene previsto emplear un millón de kilos de acero, lo que supone 8.000 metros cuadrados de forjados nuevos. De esta forma se persigue ganar en seguridad, uno de los principales objetivos del proyecto.
Al lado de la piscina, también en la planta tercera de la grada, se prevé ubicar un gimnasio que, en dos alturas, puede llegar a superar los 500 metros cuadrados.
Despachos de altura
En cuanto a la grada Oeste, la 'tribunona', el cambio será espectacular. Como todo el resto del campo, la cubierta de la fachada será de chapa de acero estilada de celosía traslúcida, pero su interior poco tendrá que ver con el aspecto actual. En sus dos esquinas, tanto con la grada Sur como con la Norte, se ubicarán los accesos al interior, siempre independientes de los del campo de fútbol. En la planta baja, en la esquina con la grada Sur, habrá un gran espacio de 1.751 metros cuadrados que tendrá usos lúdicos. En la esquina contraria también habrá dos espacios reservados para oficinas. Dos despachos de 151 y de 149 metros cuadrados respectivamente, ubicados en ambas esquinas de la grada son los que la empresa da por seguro que serán los más valorados ya que son los que cuentan con las mejores vistas.
También habrá espacio en la planta cero para un Museo del Sporting -que ocupará una superficie de 253 metros cuadrados- y se afrontará una reforma integral de los actuales palcos del Ayuntamiento y del Sporting, así como de las dependencias del equipo rojiblanco. En conjunto se aprovechará la actual estructura, pero el cambio de imagen y de servicios será total.