Domingo, 8 de julio de 2007
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Álvarez Areces será el único presidente autonómico que gobernará en minoría
El dirigente socialista reeditará una mayoría relativa, tal y como gestionó el Ayuntamiento de Gijón en 1995 El PSOE está obligado a alcanzar acuerdos puntuales con el resto de grupos de la Junta General para evitar el parón en la actividad legislativa
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Vicente Álvarez Areces será el único presidente autonómico que gobernará en minoría después de no conseguir la mayoría absoluta en las urnas y no alcanzar un acuerdo con Izquierda Unida-Bloque por Asturies-Los Verdes para reeditar el Ejecutivo de coalición. Los socialistas asturianos tendrán que recurrir a la diplomacia y la negociación para desarrollar su acción de gobierno y sólo acuerdos puntuales con el resto de grupos parlamentarios en la Junta les permitirán sacar adelante el grueso de su programa electoral.

Los resultados de las elecciones autonómicas del 27 de mayo han deparado extraños e inesperados matrimonios de conveniencia. Socialistas y populares han negociado, en cada caso particular, con organizaciones nacionalistas para aferrarse al poder o, al menos, desplazar a su máximo rival político de la Presidencia autonómica. Esta estrategia se ha reflejado en cambios de gobierno en Baleares, Canarias o, el último caso, Navarra.

En otras comunidades, los pactos entre socialistas y regionalistas permite mantener los mismos gobiernos durante otros cuatro años más como es el caso de Cantabria o Aragón. Al margen de los acuerdos bilaterales, la mayor parte de los mandatarios autonómicos han logrado conservar su feudo mediante un apoyo mayoritario de los ciudadanos en las urnas.

Areces se queda, por tanto, como el único presidente autonómico que no cuenta con apoyos suficientes para gobernar después de no alcanzar un acuerdo con sus aliados naturales. Un revés que, según los socialistas, no impedirá que el Gobierno asturiano disfrute de estabilidad durante los cuatro años que tiene por delante. Areces ya lidió con una situación similar en el mandato de 1995-99, cuando presidía el Ayuntamiento de Gijón. Curiosamente, uno de sus rivales o aliados políticos entonces fue el hoy portavoz parlamentario de IU, Jesús Iglesias. Areces salvó la situación con nota y buena prueba de ello es que el PSOE logró en los siguientes comicios mayorías absolutas en el Ayuntamiento de Gijón y en el Principado. Bien es cierto que esta última la consiguió después de que el PP cerrase una de sus crisis internas más importantes después de la expulsión del entonces presidente regional, Sergio Marqués.

Cerradas las vías de diálogo con IU-BA-LV, los dirigentes socialistas no pueden cerrar puertas a la negociación en el arco parlamentario. El PSOE tendrá que alcanzar acuerdos puntuales con el resto de grupos parlamentarios para evitar un estancamiento de la acción política. No es desdeñable pensar que los socialistas cerrarán acuerdos a dos bandas en función de los intereses particulares. Es el caso del Estatuto de Autonomía, donde le sirve con el apoyo de los populares para sacar adelante la reforma, aunque no cuente con el beneplácito de IU. La coalición, no obstante, será un apoyo importante para sacar adelante aquellas actuaciones que habían generado consenso en el marco del acuerdo programático.

LA PRIORIDAD ES GOBERNAR

Galicia, Cataluña o Baleares

Alianzas con los nacionalistas

Pactar con los nacionalistas no supone renunciar a los principios de un partido. Que se lo diga al PSOE e incluso al PP, que no han tenido reparos en buscar apoyos en este tipo de formaciones para acceder a los gobiernos. Galicia o Cataluña son los casos más evidentes. Pérez Touriño desplazó a Fraga de la Xunta tras firmar un pacto con el Bloque Nacionalista Gallego. Antes, los socialistas catalanes entendieron que sólo con el apoyo de ERC era posible desplazar a CiU del poder en la Generalitat. Los penúltimos en 'vender su alma' a los nacionalistas han sido el PSOE balear que ha pactado su gobierno con el Bloc per Mallorca y la Unió Mallorquina. El resultado: el popular Jaume Matas fuera del Govern.

Un camino similar han seguido las negociaciones en Navarra para constituir el nuevo Gobierno foral. El socialista Fernando Puras ha agotado los plazos para culminar con Nafarroa Bai una negociación que termina con la hegemonía que mantenía UPN en los últimos años. Miguel Sanz, a pesar de ser el candidato más votado en los comicios, dejará de ser presidente de Navarra.

A pesar de que este acuerdo con los nacionalistas ha sido interpretado por el PP como una «traición» del PSOE, lo cierto es que los populares habían dado un paso en falso en Canarias al pactar con CC para hacer presidente a Paulino Rivero en detrimento del socialista Juan Fernando López Aguilar, que había encabezado la lista más votada.

Mención aparte merece el actual acuerdo a tres bandas que se produce en el País Vasco. El PNV gobierna con el respaldo de sus socios de Eusko Alkartasuna y la aportación de Ezker Batúa . Este pacto a tres bandas les permite gobernar sin depender del apoyo de las dos fuerzas mayoritarias en el Estado.

POSIBLES ALTERNATIVAS

Cantabria o Aragón

Apoyos regionalistas

Los partidos más votados en Cantabria y Aragón han tenido la oportunidad de elegir a la carta cuál es su apoyo en el Ejecutivo. El regionalista Miguel Ángel Revilla ha vuelto a decantarse por el PSOE para mantenerse en el Gobierno, a pesar de tener una propuesta del PP para cambiar de socios. Al igual que le ocurrió a IU en Asturias, en Cantabria los socialistas han acusado en las urnas el denominado 'abrazo del oso' con una considerable perdida de votos.

En el caso Aragón, al socialista Marcelino Iglesias le ha bastado con alcanzar un acuerdo con el Partido Aragonés para garantizar la mayoría suficiente en el Parlamento. Esta coalición le permite prescindir de otros apoyos que podían ser incómodos durante la legislatura como los nacionalistas de la Chunta Aragonesista.



CONSOLIDACIÓN EN LAS URNAS

Madrid, Castilla y León, Extremadura...

Mayorías absolutas

El bipartidismo que existe en buena parte de las comunidades deja pocas opciones a los partidos minoritarios. PSOE y PP se reparten el poder con mayoría holgadas que les permiten gobernar sin necesidad de pactos o acuerdos puntuales con otras fuerzas que, incluso, han sido absorbidas en las últimas elecciones. Si no que se lo pregunten a IU en Extremadura donde sus votos han reforzado la mayoría del socialista Guillermo Fernández Vara. Esa dualidad de poder se reproduce en otros escenarios como Castilla y León o Castilla-La Mancha con mayorías para el PP y el PSOE, respectivamente. La presencia de IU no ha impedido que el PP haya aumentado su ventaja en Madrid, la Comunidad Valenciana o Murcia, donde los populares han recibido un respaldo masivo de los ciudadanos.

 
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