Isabel Álvarez es bióloga y cuenta con una amplia formación en materia de nutrición. Desde hace cinco años desarrolla por toda la región su trabajo como asesora de dietética y nutrición, sobre todo en busca de recuperar los hábitos alimenticios saludables que se han ido perdiendo con el paso del tiempo.
-¿En que consisten estos programas de asesoramiento?
-Se trata de adquirir hábitos alimenticios en los que se coma de todo. Es un poco la idea de volver a lo de antes, a la forma de cocinar de hace años que era la más sana y que, actualmente, se está perdiendo. La dieta que teníamos, la mediterránea, era fantástica, por lo que hay que venir con la idea de recuperar esos hábitos perdidos que eran los más saludables.
-¿Qué es lo más importante que usted quiera destacar antes de iniciar el programa de asesoramiento?
-Hay que mentalizarse de que no se trata de una dieta sino de comer bien. Existe ese miedo a tener que pasarse toda la vida a régimen cuando esto busca precisamente lo contrario, poder comer de todo siempre. Existen muchas dietas que te ayudan a perder peso de forma muy rápida pero lo que se suele conseguir con ellas es que, al dejarlas, recuperas los kilos perdidos con alguno de más, por no hablar de los perjuicios que puede suponer para la salud.
-¿Cómo desarrolla el asesoramiento nutricional?
-Lo primero que hacemos es un estudio del paciente sobre su salud. Se le hace una ficha en base a su historial médico. Después nos informamos sobre sus hábitos alimenticios y sobre su actividad diaria, para posteriormente pesarlos, medirlos, calcular su índice de grasa y agua corporal. Por último hacemos un menú adecuado a cada uno y completamente personalizado.
-¿Cómo se adapta las gente a este tipo de sistema?
-Se presentan los dos extremos, por un lado están las personas que se adaptan genial y que prueban todos los menús y, por otro, los que no pueden y tienen mucha ansiedad y ganas de comer.
-¿Y esas ganas de comer no serán más psicológicas?
-Exacto, yo siempre les pregunto si tienen hambre o, en realidad, tienen ganas de comer algo.