En una auténtica mareona azul se convirtió este año la marcha a Covadonga de los abogados gijoneses. Setenta caminantes vistieron camiseta y gorra con los colores de la bandera asturiana a lo largo de la ruta andariega que separa Gijón del Santuario en idéntico número de kilómetros. La mayoría de ellos eran repetidores, pues a pesar de los pesares -ampollas en los pies, chaparrones varios o sol de justicia- son pocos los que se resisten a participar en este peregrinaje que ya alcanza la undécima edición.
Bajo la atenta supervisión de las hermanas Begoña y Berta Fernández, secretarias del Colegio de Abogados, y del marido de esta última, Arturo Pascual, desde el coche de apoyo, se llegó sin novedad a los pies de La Santina para luego compartir un almuerzo en el Gran Hotel Pelayo.
Sergio Herrero, decano de los letrados gijoneses, se sumó en esta última jornada a sus compañeros al igual que Rafael Maese antiguo miembro de la Junta. De la actual, fue Francisco Fanego el que volvió a demostrar su dominio de la ruta, aunque dejándose adelantar por Gabriel León, esposo de la abogada María José Vaciero, que sacó buena diferencia sobre el pelotón.
El magistrado Julián Pavesio fue otro de los caminantes, siendo Airoba, hija del abogado Roberto González y de la funcionaria Covadonga González, la benjamina. El alemán, afincado en Gijón, Achmed Hausch, puso la nota internacional, sumándose otros llegados de Madrid, Valencia y Barcelona. Y para méritos los de Pedro Gallinal y Javier Martínez, que sólo horas antes de iniciar la caminata tomaron parte en el 'Cross-El Musel 100 Años', organizado por la Autoridad Portuaria.
Amor por el deporte que también demuestran tener los jugadores que militan en el equipo de fútbol que lleva por nombre el del Colegio de Abogados de Gijón. En setiembre les tocará defender en Alicante el título de campeones de España que consiguieron en 2005 y por ello no abandonan su preparación.
Lo último fue un partido en El Molinón, entre la actual plantilla y los veteranos de la misma, que finalizó en cena de confraternización en el restaurante Picasso. En sus veintisiete años de historia han sido más de setenta los jugadores que han militado en sus filas. Y a cuatro de ellos les ha tocado este año el reconocimiento a su esfuerzo: los abogados José Joaquín García, Aniceto Rodríguez y Javier Medina y el magistrado Bernardo Donapetry, que recibieron una placa de manos de Nacho Platero,Yayo de la Concha, Fernando Álvarez y el magistrado José Antonio Seijas, respectivamente. El procurador Jorge Somiedo, que igual dirige el equipo que hace las labores de utillero, se encargó de organizar el evento.