El padrón municipal ha visto reducido el número de extranjeros en 1.356 personas en poco más de nueve meses. A finales de octubre Gijón contaba con 10.923 extranjeros censados, mientras que en la actualidad esa cifra se ha quedado en 9.558.
Según datos aportados por el Ayuntamiento de Gijón, ha descendido el número de empadronados en prácticamente todas las nacionalidades, encabezadas por la ecuatoriana, con un descenso de 220 personas; la colombiana, con 149; la argentina, con 139, y la rumana, con 93. En torno al medio centenar de súbditos menos registrados en el padrón municipal están procedencias como Uruguay, Bolivia, China, Brasil o Cuba.
La nacionalidad más presente en el concejo es la ecuatoriana, con un total de 943 personas, de las que 509 son mujeres. La siguen Colombia, con 833 súbditos; Argentina, con 713; Brasil, con 833, y Rumanía, con 670. Por contra, países que están copando las portadas de los medios de comunicación por la continúa llegada de sus súbditos en diferentes métodos de inmigración ilegal, como Marruecos o Senegal, sólo tienen censados en Gijón 319 y 139 ciudadanos, respectivamente. Y en su mayoría son hombres.
Muchas brasileñas
Llama la atención un dato sobre los súbditos brasileños, pues de los 692 que constan en los archivos municipales, 504 son mujeres. Por lo general, la inmigración femenina es superior a la masculina, pero ninguna nacionalidad registra una diferencia tan palpable entre ambos sexos.
Pero no existe, en apariencia, ningún motivo que justifique esta reducción en el número de población extranjera censada en la ciudad. Las condiciones económicas y sociales no han cambiado tanto como para que 1.356 personas hayan decidido cambiar de municipio de residencia, al tiempo que no llegara ningún extranjero desde hace más de siete meses.
En opinión de Natalia González, jefa de División de Promoción Social de la Fundación Municipal de Servicios Sociales, sólo cabe una posibilidad, que es que «hay que actualizar la inscripción en el padrón municipal cada dos años. Si no se hace, se da de baja de forma automática, pues es una cuestión administrativa». Por eso, muchos extranjeros que se censaron con motivo de la última regularización emprendida por el Gobierno del Estado es posible que olvidaran renovar la inscripción. Además, esta situación sorprende más a Natalia González teniendo en cuenta que el 1 de enero de 2007 el padrón contabilizaba 11.222 ciudadanos extranjeros. Esta responsable de Promoción Social ahonda en el asunto e indica que «las personas se apuntaron al padrón para recibir prestaciones y, una vez que las consiguen, pueden no renovarlo por desconocimiento».
A pesar de todo, desde los servicios municipales de atención a los inmigrantes «se les trata de informar de esta circunstancia, por lo que es posible que dentro de dos o tres meses el número de empadronados vuelva a aumentar porque renueven su empadronamiento», indicó Natalia González.
«Padrón dinámico»
De la misma opinión es Juan José Palacios, responsable de Política Social de Comisiones Obreras, quien señala que «el padrón es dinámico y salió el reglamento en 2005, cuando la regularización».
Los datos que maneja CC OO son que en el Principado había a principios de año unos 30.000 inmigrantes y se registra un incremento anual sostenido de unos 3.000. Palacios añade que «el empadronamiento es una herramienta que usamos cuando nos la exigen para algo. Si un inmigrante cambia de ciudad no se renueva el empadronamiento, pero se le da de baja al empadronarse en otro lugar. Es una única forma que hay de saber si ese ciudadano se ha marchado».
En Comisiones Obreras aseguran que el Ayuntamiento de Gijón hizo una campaña de información desde los centros sociales e, incluso, se enviaron cartas a los interesados, pero, «si lo tenían que renovar, a lo mejor sólo lo hizo el 50% y por eso se cayeron del empadronamiento», asegura Juan José Palacios.