Contratos temporales a jóvenes estudiantes y mujeres mayores de 50 años. Unión Hotelera, la asociación que aglutina a más de 200 establecimientos de la región, quiere elevar al Principado, a través de a la mesa de Turismo de la Federación Asturiana de Empresarios (Fade), la petición de creación de nuevas fórmulas contractuales para lograr cubrir las plazas vacantes que tienen en sus empresas y que obligarán, a varios propietarios, a no abrir todas las habitaciones disponibles, cerrar alguno de sus salones o anular el servicio de terraza.
Así lo aseguró a EL COMERCIO el presidente de Unión Hotelera, Alberto Martínez, quien aseguró que el sector «se expone a un crac inminente» si no aparecen los profesionales «necesarios para cubrir la demanda que tenemos». De acuerdo a sus datos, en estos momentos, «hay una carencia evidente de camareras de piso y de restaurante, así como otros profesionales del sector, como pueden ser los cocineros o los jefes de sala».
Inversiones paralizadas
Con esos puestos sin cubrir, hay muchos empresarios, asegura Martínez, «que están paralizando proyectos. No sólo es que algunos no puedan abrir todas sus plantas, o que tengan que cerrar salones o anular terrazas, debido a la falta de plantilla, es que, incluso, se están dejando de llevar a cabo nuevas inversiones en el sector, con propuestas tanto hoteleras como hosteleras, ya que no hay personal con el que hacer frente al trabajo».
El presidente de la Unión Hotelera asegura que no se trata «de un problema de salarios o de horarios, ya que eso pertenece más a la leyenda», sino que «realmente, no hay personas formadas para hacer ese trabajo o, también, que el mercado laboral es demasiado rígido y no permite determinados contratos que pueden paliar la situación».
Por ese motivo, la entidad que preside «planteará al Principado la creación de nuevas formulas contractuales, más flexibles, que nos permitan, por ejemplo, ofrecer trabajo temporal a jóvenes estudiantes, que podrían ganar un dinero mientras cursan sus estudios, o a mujeres mayores de 50 años, que es un sector con un elevado nivel de paro y que no acaba de entrar en el mercado laboral».
Según su experiencia, con estas nuevas fórmulas «se lograría un doble objetivo: por un lado, nosotros cubriríamos la alta demanda de profesionales que tenemos y, por otra, se daría respuesta a dos colectivos, el de jóvenes y el de mujeres que han dedicado su vida a cuidar de sus hijos o de sus mayores, para los que el acceso al mercado laboral es hoy muy difícil, sino imposible».
A estas medidas apunta Martínez la necesidad de ampliar el cupo «de trabajadores inmigrantes, ya que hay mucha gente que necesita trabajo, pero que no puede legalizar su situación». Esta propuesta está respaldada por Hostelería de Asturias, la otra gran asociación del sector turístico asturiano, ya que, como explicó el presidente de su división hotelera, Daniel Rodríguez, «la contratación de trabajadores extranjeros podría ayudarnos muchísimo, pero siempre que se nos permita legalizar la situación y, sobre todo, que tengan acceso a la formación».
En ese sentido, Rodríguez apuntó que lo importante «sería potenciar las escuelas de Hostelería, como la que ahora se va abrir en Olloniego, ya que no tiene sentido que estas escuelas, con formación específica y fundamental para el sector, no tengan el apoyo suficiente», en referencia al centro que había en Oviedo, que ha tenido que cerrar sus puertas y será sustituido por el que, actualmente, Hostelería de Asturias potencia en Olloniego.
Rodríguez también encuentra positivas las medidas propuestas por su colega, las relativas a jóvenes y mujeres de más de 50 años, ya que, asegura, «el sector lo que necesita son profesionales formados».
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