Miércoles, 11 de julio de 2007
Registro Hemeroteca

en

CONCEJOS

Concejos
Un nuevo habitante
El Trachypterus Arcticus, un pez procedente del Atlántico norte, se ha convertido en un habitual de la costa maliaya. Los expertos creen que su aparición «se debe a factores ambientales y al cambio climático»
Un nuevo habitante
PESCADOR. Enrique Rodríguez con el ejemplar de Trachypterus Arcticus que capturó en Tazones. / E. C.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Son planos, miden entre uno y dos metros y pesan unos 15 kilos. Su nombre científico es Trachypterus Arcticus y parece que se están acostumbrando a la costa asturiana, especialmente a la parte central y oriental. Eso a pesar de que su hábitat natural son las aguas del Atlántico norte. Enrique Rodríguez, responsable del restaurante El Pescador, en Tazones, encontró hace unos meses uno de estos ejemplares varado en la playa y rápidamente, no sin antes hacerse la foto de rigor, contactó con la Coordinadora para el Estudio y Protección de las Especies Marinas (Cepesma).

«Cuando comenzamos a estudiarlos apenas encontrábamos en ellos restos de alimentación. Sin embargo, desde hace un tiempo hemos encontrado en sus estómagos restos de especies del Cantábrico como bocartes, sardinas o crustáceos, lo que indicaría que se están adaptando a la costa asturiana», explicó ayer el director del Cepesma, Luis Laria. En este centro llevan tres años estudiando la alimentación de esta peculiar especie para intentar determinar las causas de su aparición y proliferación en el litoral asturiano.

«Todo parece indicar que esta mudanza se debe a factores ambientales, es decir, por traslación de corrientes de agua fría, por las que se mueve este pez. Pero tampoco descartamos que el cambio climático tenga algo que ver en todo esto», comentó Laria. La época en la que más ejemplares suelen encontrarse en aguas asturianas es la que va de junio a diciembre. El último del que se tiene constancia en Villaviciosa fue capturado por un buzo en Tazones hace menos de un mes. El pasado año el Cepesma llegó a registrar en Asturias un total de 384 Trachypterus Arcticus.

La primera aparición se produjo en 1998, pero ha sido durante los tres últimos años cuando se ha registrado una población notable de esta especie. Su adaptación al Cantábrico no traería complicaciones, en principio, desde el punto de vista de la explotación pesquera. Los propios responsables del Cepesma informaron de que a la hora de servirlo a la mesa resulta un pescado insípido y de tacto gelatinoso con gran concentración de agua que hace que su cuerpo se reduzca al cocinarlo hasta un 20%, por lo que su valor comercial sería nulo.

Los ejemplares analizados por Luis Laria y todo su equipo tienen cierta envergadura: miden entre 1'15 y 2'35 metros y pesan entre 12 y 16 kilos, lo que hace que no pasen inadvertidos a los bañistas o paseantes que se los encuentran varados en la arena, como le ocurrió a Enrique Rodríguez.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo


Canales RSS