La guerrilla colombiana de las FARC admitió ayer que falló en la custodia de los once diputados muertos en cautiverio, en una operación, según esa guerrilla, de «paramilitares y unidades de la fuerza pública», y señalaron que quieren entregar sus cadáveres «con celeridad».
En un comunicado difundido por internet, el llamado Bloque Occidental de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia ( FARC ) dice que «fallamos en la misión de custodiar los prisioneros y llevarlos al canje, por más de cinco años de negativa del Gobierno, pero continuaremos investigando qué fuerza llevo a cabo el ataque al campamento». Las FARC difundieron el escrito a través de la Agencia de Noticias de la Nueva Colombia.
«La tardanza» para entregar a los familiares los cuerpos de los once legisladores regionales del departamento del Valle del Cauca (suroeste) «solo responde a la búsqueda de una organización intermediaria, que garantice objetividad en los trámites y exámenes que se adelanten», agrega la nota.
El escrito tiene fecha del pasado 5 de julio, una semana después de que el grupo comunicara que los políticos habían muerto diez días antes, el 18 de junio, en una operación de «fuego cruzado» en el ataque a un campamento en que eran retenidos once de los doce legisladores rehenes.
Los diputados regionales colombianos habían sido secuestrados en abril de 2002 e integrados en el grupo de cautivos que las FARC considera «canjeables», con policías, soldados, políticos y tres estadounidenses.
Versión del Gobierno
Tras conocerse la muerte de los legisladores, el Gobierno de Colombia negó que hubiera emprendido acciones militares en busca de la liberación de los diputados, cuyo paradero ignoraba, y acusó a la guerrilla de asesinarlos.
Según los rebeldes, «a mediados del mes de junio paramilitares y unidades de la fuerza pública desarrollaron acciones conjuntas de gran dimensión, algunas de ellas conocidas públicamente y otras silenciadas para ocultar esa relación».
El comunicado agrega que «continuaremos investigando qué fuerza llevó a cabo el ataque al campamento hasta aclarar esta tragedia que solo sirvió para llevar luto a los hogares de los diputados y tender otra cortina de humo sobre los verdaderos alcances de la para-política en el Estado colombiano».
El lunes las FARC solicitaron al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y al grupo de facilitación formado por España, Francia y Suiza «su acompañamiento y buenos oficios» para la entrega de los cadáveres de los once diputados.