A María José Rosete (Avilés, 1971) se le ilumina la cara cuando habla de 'Sombras en el corazón' (Editorial Maghenta). No es para menos. Es el primer libro de esta licenciada en Ciencias de la Información, una historia de intriga que cautiva a los lectores que descubren a esta novelista avilesina.
-Estamos ante su primer libro, ¿cómo llega a la escritura?
-Desde pequeña me gusta escribir, inventar historias. Al ver una película o leer un libro me gustaba pensar otro posible final o giros que me interesaban. Así que un día me lancé a escribir. Me llevó año y pico escribirla.
-¿Sigue algún método especial?
-Me gusta saber el principio y el final. Y, por el medio, la propia historia me da alguna sorpresa. Empecé a escribir a lápiz y luego pasé el texto a ordenador. Aunque ahora ya escribo directamente en el ordenador.
-Su novela se encuentra ambientada en Estados Unidos, ¿se documentó especialmente?
-No. Precisamente, busque América para no tener que documentarme. La verdad es que me gusta viajar y eso me da mucha información.
-Antes se refería a las películas o novelas cuyo final le gustaría cambiar. ¿'Sombras en el corazón' surge de alguna de ellas?
-No. Todo es inventando. En algunos apellidos y nombres homenajeo a 'Jane Eyre', un libro imprescindible y al que, en ocasiones, vuelvo para releer párrafos concretos.
-Los adjetivos dominan su estilo. ¿Responde a una concepción muy visual de la escritura, como si tratase de enseñar una película al lector?
-Cuando leo siempre veo una película. Se me olvida que estoy leyendo. No me gustan las descripciones largas. Incluso mucha gente me comenta que se las salta. Intenté facilitar información para que el lector vea la novela como yo las veo. Fui egoísta escribiendo: quise escribir la novela que me gustaría leer. Me sorprendió el esfuerzo de escribir todos los días. Lo más divertido fue cuando suceden cosas que no esperas.
-La novela tiene una dimensión considerable, ¿se basó en guiones previos, alguna estructura preconcebida?
-Escribí 'Sombras en el corazón' capítulo a capítulo. Tenía una idea que iba avanzado. En ocasiones sucedían sorpresas o surgían ideas que apuntaba para otros capítulos. Algunos personajes me sorprendían con cosas que no esperaba. Antes de escribir la novela definí a los personajes para ver cómo era su línea de carácter y evolución. Salvo dos personajes, todos los demás evolucionan de forma coherente.
-Narra una saga familiar, ¿existe mucho de usted en la novela?
-No. Simplemente escribo para disfrutar y que el lector se entretenga. Aunque, al final, siempre salen ideas tuyas en la obra.
-Publica en la editorial Maghenta de Zaragoza, ¿cómo llegó a ella?
-Al terminar de escribirla, la envíe a dos ó tres grandes editoriales. No contestaron y vi que no era el momento. La guardé cinco años en un cajón. Un día, una amiga comentó que una editorial pedía originales de autores noveles. Salvo mi familia, nadie sabía que había escrito la novela. Así que busque el periódico que mi amiga había comentado. La envíe y la aceptaron. Y luego comenzaron las casualidades.
-¿Por ejemplo?
-La editorial Maghenta se presentó en Madrid, en Ciencias de la Información, en la facultad donde estudié. Y la presentación en Madrid fue en el aniversario de enviar la novela a la editorial.
-¿Piensa ya en una segunda novela?
-He descubierto que me gusta escribir y seguiré. Ya preparo una novela como me gusta a mí: con intriga, suspense y entretenimiento. Me gusta una intriga haciendo participar al lector, que él pueda descubrir las claves, con una trama bien hecha.