La acusación particular mantuvo la petición de seis años de prisión en la vista oral celebrada ayer en la Sección Octava de la Audiencia Provincial en la que se juzgaba a un hombre por un supuesto delito de estafa procesal. Se le acusa de haber aportado pruebas y versiones falsas en un juicio celebrado en 2006 en un juzgado de lo Social de la ciudad. La acusación la ejerce el propietario de una empresa de frutas y hortalizas para la que trabajaba el ahora demandado y a la que, el año pasado, ganó un juicio por despedido improcedente.
Fue durante ese procedimiento cuando presuntamente el hombre emitió una versión falsa ante el juez. Además, otros dos testigos de la entonces acusación falsearon supuestamente sus relatos ante el magistrado. Para cada uno de ellos, la acusación particular solicita una pena de dos años de prisión.
El Ministerio Fiscal, por su parte, no presentó solicitud de pena alguna al no apreciar que los hechos sean constitutivos de delito. La defensa, ejercida por el letrado José Luis Tuya, solicita para su cliente la libre absolución después de que éste se declarara ayer inocente.
Los hechos se remontan al año 2006, cuando el ahora acusado demandó a la empresa en la que trabajaba por finalizar su relación contractual de forma ilegal. El juez le dio entonces la razón. Sin embargo, su ex jefe le demandó acusándolo de mentir ante el juez y presentar testigos que también emitieron falsos testimonios, tal y como asegura la acusación. El caso quedó ayer visto para sentencia. Las partes no esperan que la resolución se dé a conocer hasta después del verano.